La Organización Mundial de la Salud activó un puente aéreo de emergencia para frenar la propagación del ébola en el este de la República Democrática del Congo, informó la doctora Anne Ancia, representante de la OMS en ese país, tras la entrega de casi 12 toneladas de suministros médicos y equipos especializados en menos de 24 horas, con el objetivo de reforzar la respuesta sanitaria en las zonas afectadas por el brote.
El Centro de Preparación y Respuesta a Emergencias de la OMS en Nairobi envió este martes 4.7 toneladas de suministros a la ciudad de Bunia, con apoyo aéreo de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en la República Democrática del Congo, mientras que dos días antes habían llegado otras siete toneladas de material médico desde Kinshasa, junto con 35 expertos y primeros socorristas de la OMS y del Ministerio de Salud congoleño.
La doctora Anne Ancia detalló ante periodistas en Ginebra que el brote ya suma más de 500 casos sospechosos, incluidos 130 fallecimientos, aunque solo 30 contagios han sido confirmados mediante pruebas de laboratorio, luego de que el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, declarara la emergencia de salud pública internacional, ante el riesgo de una mayor propagación en una región marcada por el conflicto y la movilidad de la población.
La cepa identificada corresponde al virus Bundibugyo, para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados, aunque la OMS analiza el uso de la vacuna Ervebo, desarrollada contra la cepa Zaire del ébola,
cuya disponibilidad podría tardar al menos dos meses, por lo que Anne Ancia advirtió.
“No son dos meses antes de que el brote termine, recordemos el anterior, tardó dos años”, al subrayar que la respuesta debe sostenerse más allá del despliegue inicial de emergencia.
El brote comenzó en la provincia de Ituri y ya se extendió hacia Kivu del Norte, con casos confirmados en Butembo y Goma, mientras que Uganda reportó dos casos importados, lo que incrementa la preocupación por el riesgo regional, en tanto las autoridades sanitarias aún no han logrado identificar al llamado paciente cero, un elemento clave para reconstruir la cadena de transmisión y contener nuevos contagios.
La Agencia de la ONU para los Refugiados alertó que las provincias afectadas albergan a más de dos millones de desplazados internos y retornados, en zonas donde la capacidad sanitaria se encuentra debilitada por el conflicto y la falta de servicios básicos, por lo que la OMS insistió en que la clave será el trabajo comunitario, la prevención en funerales y el combate a la desinformación.
“Si usamos medidas coercitivas y la población no está de acuerdo, veremos cómo desaparecen los cadáveres y los casos sospechosos se niegan a acudir a los hospitales”, advirtió Anne Ancia.
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