El embajador de Estados Unidos en México, Ken Salazar, sostuvo que controlar el tráfico de armas es crucial para la seguridad de México y Estados Unidos, por lo que aseguró que en su país están trabajando en el Marco Bicentenario para la Seguridad, la Salud Pública y las Comunidades Seguras.
La nueva ley que regula el acceso a armas de fuego en Estados Unidos ‘no sólo servirá como una herramienta para frenar el tránsito ilegal de armas del norte hacia el sur, sino que también nos ayudará a fortalecer la seguridad de las familias mexicanas y estadunidenses’, afirmó Salazar.
El 25 de junio, el mandatario estadounidense firmó la conocida como Ley de Comunidades más Seguras, la primera legislación en más de 30 años que restringe el uso de armas.

Al respecto, el embajador Salazar manifestó que ‘bajo el Marco Bicentenario Estados Unidos-México para la Seguridad, la Salud Pública y las Comunidades Seguras adoptado en octubre pasado, reconocemos que la seguridad de nuestros dos países es una responsabilidad compartida. Controlar el tráfico de armas ilegales hacia México es crucial para la seguridad de ambos países, y nuestros esfuerzos ya están dando frutos’.
En una declaración difundida por la Embajada, Salzar aseguró que ‘gracias al liderazgo del presidente Biden y el apoyo bipartidista del Senado de Estados Unidos, ahora podemos tipificar al tráfico de armas como un delito federal’.
Destacó que ese marco legal no sólo servirá como una herramienta para frenar el tránsito ilegal de armas del norte hacia el sur, sino que también ayudará a fortalecer la seguridad de las familias mexicanas y estadunidenses.

Trabajando de la mano con el Congreso, el presidente Biden firmó disposiciones legales que:
- Prohíben que alguien deliberadamente compre o conspire para comprar un arma de fuego en nombre de una persona que sabe o tiene motivos razonables para creer que tiene prohibido recibir un arma de fuego, o que tiene la intención de usar el arma de fuego para cualquier delito federal o estatal;
- Prohíben que una persona transfiera o reciba, o bien, intente o conspire para transferir o recibir un arma de fuego si sabe o tiene motivos razonables para creer que el uso, porte, posesión o recepción constituiría un delito federal o estatal;
- Prohíben transferir un arma de fuego o municiones a una persona que sabe o tiene motivos razonables para creer que pretende vender o disponer de otra manera del arma de fuego o municiones en fomento de cualquier delito federal o estatal;
- Prohíben que una persona reciba o transfiera un arma de fuego o municiones, o intente o conspire para hacerlo, sabiendo o teniendo motivos razonables para creer que se usará para cometer un delito federal o estatal;
- Prohíben que una persona introduzca de contrabando un arma de fuego o municiones, con la intención de participar o promover una conducta que constituya un delito federal o estatal, o bien, intentar o conspirar para hacerlo dentro o fuera de los Estados Unidos;
- Aumentan las penas máximas de prisión por transferencia y posesión ilegal de armas de fuego de 10 a 15 años, y hasta 25 años si se pretende usar un arma de fuego comprada fraudulentamente para cometer un delito federal o estatal;
- Incrementan penas para las personas condenadas por compra fraudulenta y tráfico de armas. Una persona “afiliada a una pandilla, cartel, red de crimen organizado, u otra organización de este tipo [está] sujeta a penas más altas que una persona que no esté afiliada”;
- Designan los nuevos delitos de compra fraudulenta y tráfico de armas de fuego como “actividades del crimen organizado” y como una “actividad ilegal especificada” para lavado de dinero.
Reafirmamos nuestro compromiso de seguir trabajando a favor de nuestra seguridad compartida a través del Marco Bicentenario, la base de una nueva era en nuestro trabajo conjunto para beneficiar a los pueblos de ambos países.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































