Desde que Elon Musk finiquitara la compara de Twitter, algunos usuarios de la red social del pajarito azul han estado afanados en la búsqueda de un nuevo hogar 2.0 y no han tardado en darse cuenta de que no hay demasiadas alternativas a la plataforma que se disponen a abandonar tras la cacareada entrada en escena del empresario sudafricano.
Muestra de lo anterior es que tan solo un día después de que Musk concretara la compra, Mastodon (uno de sus principales competidores) ganó más de 70 mil usuarios.
Quienes reniegan de Twitter han fijado mayoritariamente la mirada en Mastodon, una red social que vio la luz hace seis años y que desde entonces cuenta con un devoto nicho de seguidores adscritos sobre todo y ante a la izquierda ideológica.

Mastodon, que debe su nombre al animal extinto del mismo nombre, es una plataforma de naturaleza descentralizada, por lo que no está controlada por ninguna gran corporación ni ningún multimillonario.
Sin bien la cifra de nuevo usuarios que captó es meramente una gota en el océano si la comparamos con los 450 millones de usuarios diarios activos de Twitter, pero si el goteo continúa, la red social del pajarito podría sufrir a la larga severas ‘goteras’.
La reciente red social es de mensajes cortos, cuya principal característica es que está descentralizada, por lo que se puede iniciar sesión en uno o varios servidores para seguir perfiles o etiquetas, guardar, compartir y responder a mensajes.

Mastodon fue lanzado en Octubre de 2016 y desde entonces se consideró una alternativa al pajarito azul. Desde sus inicios, esta red social fue utilizada en mayor parte por usuarios con creencias progresistas y de izquierda.
Entre las políticas de la red social se encuentra la prohibición de anuncios publicitarios o el uso del algoritmo para empujar perfiles hacia el feed de otros usuarios.
‘Nunca publicaremos anuncios ni empujaremos perfiles para que los veas. Eso significa que tus datos y tu tiempo son tuyos y solo tuyos’, dice Mastodon.

De igual forma, la plataforma de conversaciones cortas prohíbe el discurso de odio, la homofobia, la transfobia, el racismo y el sexismo.
Lo anterior contrasta con la moderación en Twitter, donde, tras la compra de Musk, se vio un aumento de 500% de insultos raciales, según Network Contagion Research Institute.
‘Bienvenidos a la red social que no le pertenece a una sola compañía y no puede ser vendida’, publicó Mastodon.
El uso de Mastodon resulta algo complejo para quienes no están familiarizados con esta red social. Lo primero que sorprende de esta red social, donde los tuits son ‘toots’, es que Mastodon no echa anclas en una única web sino en una red de miles de webs bautizadas con el nombre de ‘instances’ o servidores.
Cuando el usuario se inscribe por primera vez en Mastodon, tiene que elegir en primer lugar un servidor. Algunos servidores como mastodon social son de naturaleza genérica, mientras que otros como kpop social y linuxrocks.online están enfocados a grupos con intereses muy específicos.
¿Puede Mastodon realmente arrebatar el trono a Twitter? Resulta poco probable
Aunque en el plano puramente técnico cualquiera puede ponerse a los mandos de un servidor de Mastodon, la propia red social reconoce que sus usuarios suelen estar escorados hacia la izquierda y están interesados en temáticas como la protección de la comunidad LGBT y la defensa del medio ambiente.

Para ser incluidos en la lista de servidores recomendados de Mastodon, los interesados deben suscribir un convenio en virtud del cual deben promover la moderación activa de contenidos contra el racismo, el sexismo, la homofobia y la transfobia.
Rochko asegura que su trabajo no está orientado ni a la izquierda ni a la derecha y que se limita a hacer cumplir lo que deberían ser a día de hoy normas básicas en las redes sociales (cortar las alas a los comentarios de odio, por ejemplo).

Aunque Mastodon se erige a bote pronto en una plataforma alternativa a Twitter, lo cierto es que la experiencia de uso en una y otra red social es radicalmente diferente. En Mastodon los «toots» con la vitola de virales son compartidos tan solo entre 50 y 100 veces. Pero a cambio el usuario puede desenvolverse en un entorno mucho más seguro sin temor a ser confrontado eventualmente como trols.
Además, y pese a creciente influencia, el diseño descentralizado de Mastodon hace complicado que esta red social puede de verdad destronar a Twitter.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































