Veterinarios de Novosibirsk (Siberia, Rusia) le colocaron con éxito cuatro prótesis de titanio a un gato que había sido rescatado de la intemperie al borde del congelamiento y le habían tenido que amputar las extremidades para salvarle la vida.
El triste recate del gato Balder tuvo lugar en enero cerca de una tienda en la ciudad de Sujói Log, provincia de Sverdlovsk, por residentes locales. Fue encontrado literalmente congelado en la nieve y no podía moverse.
Los vecinos trasladaron al felino a una veterinaria, donde le amputaron las patas y aseguraron que debía someterse a una costosa operación de colocación de implantes.
Automáticamente se inició una colecta entre los habitantes y lo enviaron a un centro veterinario especializado en Novosibirsk, que ya había realizado dos intervenciones similares en los últimos años.

La cirugía se dividió en dos etapas. En julio, se colocaron las prótesis delanteras, cuyos componentes fueron impresos mediante tecnología 3D. La segunda fase se inició en septiembre para ponerle las dos restantes. Balder lentamente pudo volver a caminar y fue adoptado por una mujer que ya tenía otro gato con un implante.
El cirujano ortopédico a cargo de la intervención, Serguéi Gorshkov, afirmó a medios locales que se trata del tercer gato con las cuatro patas postizas en el mundo.
‘La operación en sí requiere una precisión de joyero: los huesos pueden ser muy frágiles y utilizamos tornillos de 1,5 milímetros de grosor para fijarlos a las prótesis’, relató.
Con información de Agencias
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