Guatemala decretó estado de sitio a nivel nacional por 30 días, tras una escalada de violencia atribuida a pandillas y organizaciones criminales que atacaron a fuerzas de seguridad. La medida fue anunciada por el presidente Bernardo Arévalo con el objetivo de garantizar la protección ciudadana.
El Ejecutivo aseguró que se utilizará toda la capacidad del Estado. La decisión marca un endurecimiento legal para restablecer el orden público.
De acuerdo con agencias de información, el decreto permite el despliegue conjunto de la Policía Nacional Civil y el Ejército para enfrentar a maras y pandillas.
El mandatario afirmó que la medida no alterará la vida cotidiana ni los procesos institucionales. El estado de sitio entró en vigor de manera inmediata y su aplicación está enfocada en el combate al crimen organizado.
La declaratoria se sustenta en acciones coordinadas de grupos criminales contra autoridades civiles y fuerzas de seguridad. Según el documento oficial, estos hechos ponen en riesgo la vida, la libertad y la paz social, por lo que se autoriza la adopción de medidas extraordinarias. El plazo de vigencia será de 30 días en todo el territorio nacional.
Durante el estado de sitio se restringen derechos constitucionales específicos establecidos en la Carta Magna. Las fuerzas armadas reciben facultades ampliadas para intervenir y detener a personas sospechosas sin orden judicial previa.
También se permite el uso de medios preventivos y defensivos para restaurar la normalidad. Todas las entidades estatales deberán colaborar con la autoridad militar.
La crisis se detonó tras motines y tomas de rehenes en centros penitenciarios, así como ataques armados contra agentes policiales.
Las autoridades lograron liberar a más de 40 rehenes y recuperar el control de las prisiones; sin embargo, los hechos dejaron al menos ocho policías muertos y más de diez heridos. La violencia generó alarma nacional e internacional.
El Gobierno declaró tres días de luto nacional y reiteró que no negociará con criminales. Por su parte, el Congreso de Guatemala expresó su respaldo a la Policía Nacional Civil y solidaridad con las familias de los agentes caídos.
La pandilla Barrio 18 fue señalada como responsable de los disturbios. El Ejecutivo insistió en que la estrategia de seguridad busca preservar el Estado de derecho.
Con información de agencias
Foto: Presidencia Guatemala




































