La explosión del cohete New Glenn de Blue Origin durante una prueba estática en Cabo Cañaveral, Florida, marcó un nuevo revés para la empresa espacial de Jeff Bezos, que busca competir con SpaceX en el mercado de lanzamientos pesados, así como avanzar en misiones vinculadas con Amazon Leo y el programa lunar de la NASA.
De acuerdo con agencias de información, el incidente ocurrió la noche del jueves 28 de mayo, durante un “hot fire test” realizado en la plataforma LC-36A, maniobra previa a un futuro lanzamiento orbital del New Glenn NG-4, sin que se reportaran personas heridas ni satélites a bordo del vehículo.
Blue Origin informó en X que el cohete presentó una “anomalía” durante la prueba, mientras que Jeff Bezos, fundador de Amazon y Blue Origin, afirmó: “Todo el personal está localizado y a salvo”, además de señalar que aún es pronto para conocer la causa raíz del percance, pero que la empresa trabajará para determinarla, reconstruir lo necesario y volver a volar.
El cohete estaba previsto para lanzar 48 satélites de Amazon Leo a la órbita terrestre baja, como parte de la constelación de internet satelital con la que Amazon busca competir con Starlink, proyecto que requiere miles de satélites para ampliar su cobertura global, por lo que la explosión podría afectar los tiempos de despliegue de esta red.
El percance también representa presión para los planes espaciales de Blue Origin y la NASA, debido a que New Glenn forma parte de proyectos vinculados con misiones lunares y cargas estratégicas, además de sumarse a un fallo reciente en el que un satélite fue colocado en una órbita incorrecta, hecho que derivó en una revisión de la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos.
La explosión generó una gran bola de fuego visible desde distintos puntos de la Costa Espacial de Florida, sacudió viviendas cercanas y dejó bajo revisión los daños en la infraestructura de lanzamiento, mientras Blue Origin enfrenta el desafío de recuperar confianza frente al dominio operativo de SpaceX, que mantiene ventaja en misiones comerciales, gubernamentales y de transporte espacial pesado.
Foto: captura de pantalla




































