105 aniversario de la Defensa Patriótica del Puerto de Veracruz yJura de Bandera de cadetes de la Heroica Escuela Naval Militar 

La Secretaría de Marina informa, a través de la Unidad de Comunicación Social, que este domingo 21 de abril se llevan a cabo:

 

  • CV Aniversario de la Defensa Patriótica del Puerto de Veracruz, 21 de abril de 1914.

 

En el marco de dicha ceremonia se lleva a cabo la Imposición de Condecoración a la Perseverancia Excepcional Primera Clase al almirante José Rafael Ojeda Durán, secretario de Marina y al almirante José Antonio Sierra Rodríguez.

 

Reseña histórica del 21 de abril

 

Es preciso rendir honor a aquellos héroes que expusieron su vida y algunos otros que la ofrendaron durante el desembarco invasor en el puerto de Veracruz; civiles y militares que defendieron heroicamente la soberanía nacional del imperialismo norteamericano.

 

 

Para 1914, las relaciones entre México y Estados Unidos fueron complicadas debido a que el presidente norteamericano Woodrow Wilson no reconoció al gobierno del general Victoriano Huerta, y a que la Revolución atentaba contra la seguridad y las inversiones del vecino país del norte.

 

Tampico, un puerto estratégico al ser el punto de salida del petróleo extraído en pozos petroleros de la región y un generador de ingresos.

 

La Armada norteamericana fue la que más barcos desplegó en el Golfo de México. El 9 de abril, una lancha del buque de guerra estadounidense Dolphin, se dirigió al puerto con la intención de reabastecerse de combustible, pero sus tripulantes fueron detenidos por violar disposiciones del Reglamento de Tráfico Marítimo.

 

Ante lo ocurrido, el almirante Mayo realizó una enérgica protesta y exigió la libertad de sus hombres, así como el izamiento de la bandera de su país en algún lugar oficial y el saludo correspondiente con 21 cañonazos, en un plazo de 24 horas.

 

El general Huerta, ante la delicadeza de tal petición, propuso que el protocolo fuera realizado por ambas naciones, situación que complicó el panorama al grado de una posible intervención armada en Tampico.

 

Sin embargo, el gobierno de Estados Unidos, al enterarse de la llegada a Veracruz de un cargamento de armas, a bordo del buque alemán Ipiranga, tomó la decisión de que las operaciones de desembarco se realizaran en el puerto veracruzano.

 

Poco después de las 11:00 h del 21 de abril, el invasor norteamericano desembarcó, por lo que causó sorpresa entre la población veracruzana. Inmediatamente tomaron posesión de cualquier tipo de armas para evitar la toma de su localidad.

 

Mientras tanto en la Escuela Naval Militar, las clases se llevaban a cabo con normalidad, los cadetes sabían que la presencia de buques de guerra de los Estados Unidos en Tampico y Veracruz era una clara acción de la hostilidad que existía contra México. Al plantel llegaron noticias sobre el desembarco norteamericano y los cadetes dispuestos a tomar las armas se dirigieron hacia el patio central para recibir instrucciones.

 

El comodoro Manuel Azueta Perillos, jefe de la Flotilla del Golfo, después de realizar una comisión en la capital del país, al no contar con su flotilla, que había partido rumbo a Tampico, rápidamente se dirigió a la comandancia militar para ponerse a disposición del general Maass; pero al no encontrarlo, tomó la decisión de dirigirse a la Escuela Naval. Durante su recorrido se sorprendió por la disposición del pueblo veracruzano para sumarse a la defensa del puerto.

 

Al llegar al recinto naval, arengó: ¡Viva México!, ¡Viva México!, ¡Viva México!, ¡A las armas muchachos!, ¡la patria está en peligro!, grito que exaltó el patriotismo de los cadetes y el personal presente. Inmediatamente después, se reunió con el director del plantel, el capitán de fragata Rafael Carrión, con quien acordó combatir a los norteamericanos, defender el edificio y atacar a las fuerzas invasoras que pretendían desembarcar cerca de la institución.

 

El director Carrión explicó a los alumnos que el país se encontraba en una situación muy complicada y que su deber como mexicanos y como militares era defender a su nación.

 

El personal de la escuela fue armado y se ubicó en distintas posiciones, disparó contra las tropas norteamericanas hasta lograr su repliegue, pero también provocó el fuego de artillería de uno de sus buques de guerra y de las lanchas de desembarco que causaron daños en el detalle y otras oficinas.

 

Los alumnos de la escuela que se encontraban en el segundo nivel del plantel estuvieron expuestos al fuego enemigo. El cadete Virgilio Uribe Robles, en el momento que trataba de cargar de nueva cuenta su arma, recibió un impacto mortal de bala en la parte superior del hueso maxilar derecho. Rápidamente fue auxiliado por el comodoro Manuel Azueta, el teniente mayor Modesto Sáenz y por algunos de sus compañeros, quienes lo trasladaron a uno de los dormitorios. Posteriormente fue recogido por la Cruz Roja para ser trasladado al Hospital Militar de San Sebastián, en donde murió a las 17:30 h

 

El teniente de Artillería José Azueta Abad, hijo del comodoro Azueta, pertenecía a la Batería Fija de Veracruz. Durante el desalojo de las tropas federales se negó a abandonar la plaza para estar junto a su padre en la que algún día fuera su alma mater. En la esquina de las calles de Landero y Cos y Esteban Morales tomó una ametralladora y disparó con denuedo contra el enemigo. El teniente estuvo expuesto al fuego de fusilería de los marinos estadounidenses, recibió dos tiros en sus extremidades inferiores, hecho que no le impidió continuar en las hostilidades hasta que recibió un impacto más en uno de sus codos que lo dejó inconsciente. Rápidamente, fue rescatado por algunos de los cadetes que observaron su heroico comportamiento. José Azueta Abad, después de varios días de agonía a causa de las heridas provocadas durante el combate, en una muestra de honor, se negó a recibir ayuda médica estadounidense y murió el 10 de mayo.

 

Condecoración de Perseverancia Excepcional Primera Clase

(50 años)

 

La Ley de Recompensa de la Armada de México otorga condecoraciones como reconocimiento al heroísmo, capacidad o perseverancia de su personal civil o militar, nacional o extranjero; así como a sus unidades por su distinguida actuación en beneficio de la Institución.

 

Una de las condecoraciones que otorga la Armada de México es a la Perseverancia Excepcional, que fue creada por decreto presidencial el 31 de octubre de 1978 y se otorga en Tercera, Segunda o Primera Clase, al personal naval que haya cumplido 40, 45 y 50 años en el servicio activo, respectivamente y de acuerdo con lo establecido en la Ley para la Comprobación, Ajuste y Cómputo de Servicios de la Armada de México.

 

Reciben la Condecoración de Perseverancia Excepcional Primera Clase (50 años):

 

Almirante José Rafael Ojeda Durán

Secretario de Marina y Alto Mando de la Armada de México

 

Almirante José Antonio Sierra Rodríguez

Director general de Construcciones Navales de la Semar

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