Un número récord de estadunidenses murió por sobredosis de drogas en 2020, ya que los confinamientos pandémicos dificultaron la obtención de tratamiento y los traficantes mezclaron en sus productos un poderoso opioide sintético, según datos publicados este miércoles por funcionarios de salud.
De acuerdo con el Centro para el Control y la Prevención Enfermedades (CDC) las muertes por sobredosis en Estados Unidos aumentaron casi un 30 por ciento, a más de 93 mil en 2020, la más alta jamás registrada.

Los opiáceos, principalmente el fentanilo de fabricación ilícita, fueron responsables de 69.710 de las muertes.
Si bien las muertes por sobredosis ya estaban aumentando en los meses previos al brote de COVID-19, los últimos datos muestran una fuerte aceleración durante la pandemia.
Se trata del “número más alto de muertes por sobredosis jamás registrado en un período de 12 meses, y el mayor aumento desde al menos 1999”, según aseguró la directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas (NIDA, en sus siglas en inglés), Nora Volkow, en un comunicado

El distanciamiento social redujo el acceso a programas que ofrecen intercambio de agujas, terapia de sustitución de opioides o sitios de inyección seguros donde los observadores podrían utilizar el antídoto Narcan contra la sobredosis, lo que hizo que muchos adictos perecieran solos.
El aislamiento es conocido como un factor de ansiedad y depresión, dijo Kate Judd, directora del programa en el Shoreline Recovery Center, un centro de rehabilitación de San Diego. Esos sentimientos pueden conducir al abuso de drogas.
Las drogas en sí mismas también se volvieron más mortales. Los proveedores mezclaron fentanilo con cocaína y metanfetamina con más frecuencia para potenciar sus efectos, dijo la doctora Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de los Institutos Nacionales de Salud.
El exdirector de los CDC Robert Redfield dijo en diciembre que las personas con trastornos por consumo de sustancias se vieron especialmente afectadas por las alteraciones de la vida cotidiana.

De acuerdo a datos oficiales, la mayoría de las muertes por sobredosis de drogas se dieron por el “uso inadecuado” de opiáceos, que son altamente adictivos.
De hecho, las autoridades estadounidenses calculan que en las dos últimas décadas esta crisis mataron a casi medio millón de personas en EE.UU.
En total, las muertes por sobredosis de opiáceos aumentaron en EEUU de 50.963 en 2019 a 69.710 en 2020. El fentanilo, una droga sintética 100 veces más potente que la morfina, es el responsable de la mayor parte de muertes.

Las más de 50.000 muertes por opiáceos suponen un aumento del 100 % respecto a las cifras de hace una década, en lo que se califica como una auténtica “crisis” en el Informe Mundial sobre Drogas publicado por la Oficina de Naciones Unidas para la Droga y el Delito (ONUDD).
En las últimas semanas, los miembros de la familia Sackler, dueños de la farmacéutica Purdue, llegaron a un acuerdo de 4,5 millones de dólares con 15 estados, y la farmacéutica Johnson & Johnson (J&J) acordó pagar 230 millones de dólares al estado de Nueva York para resolver una demanda de la Fiscalía por su responsabilidad en la crisis de los opiáceos.
Con información de Agencias
Foto: Pixabay




































