Barcelona y Real Madrid protagonizaron un duelo vibrante al empatar dos goles por bando en la final de la Supercopa de España disputada en Arabia Saudita en un partido marcado por la intensidad ofensiva y las atajadas decisivas de los arqueros que mantuvieron la emoción hasta el cierre del primer tiempo.
El encuentro inició con dominio del conjunto catalán que presionó alto y generó las primeras oportunidades claras, aunque el guardameta Thibaut Courtois respondió con solvencia para evitar que el marcador se moviera antes de la media hora.
Raphinha abrió el marcador tras una recuperación en campo rival y un disparo raso que venció al arquero merengue lo que impulsó al Barcelona a mantener el control del balón y someter al Real Madrid en su propio campo durante varios minutos.
Vinícius Júnior respondió con una jugada individual de gran calidad al superar a varios defensores y marcar el empate mientras que Robert Lewandowski devolvió la ventaja al conjunto culé con una definición elegante que parecía encaminar el resultado antes del descanso.
En la última acción del primer tiempo Gonzalo García aprovechó un tiro de esquina y una serie de rebotes para igualar nuevamente el marcador dejando el dos a dos que reflejó la paridad y el ritmo frenético del clásico español en territorio saudí.
La final cuenta con el arbitraje de José Luis Munuera Montero apoyado por un equipo de asistentes y el VAR en un encuentro que destaca por su intensidad y que mantiene a los aficionados atentos a cada jugada en busca del título de la Supercopa
Foto : @LaLiga




































