El ejército de Estados Unidos confirmó un nuevo ataque contra una embarcación sospechosa de narcotráfico en el Pacífico oriental, que dejó dos presuntos narcotraficantes muertos y un sobreviviente.
La operación fue ejecutada por el Comando Sur de Estados Unidos, como parte de su estrategia para frenar rutas marítimas del tráfico de drogas, el hecho ocurrió en aguas internacionales y fue documentado mediante un video difundido en redes oficiales. Las autoridades estadounidenses señalaron que se trató de un ataque “cinético letal”.
De acuerdo con agencias de información, el operativo se realizó tras labores de inteligencia que identificaron a la embarcación transitando por rutas conocidas del narcotráfico. El ataque provocó la destrucción total del bote y la activación inmediata de protocolos de búsqueda y rescate.
La Guardia Costera fue notificada para localizar al único sobreviviente del impacto. Estados Unidos reiteró que la acción se ajustó a sus normas de seguridad nacional.
El Comando Sur precisó que la operación forma parte del plan denominado “Lanza del Sur”, impulsado desde septiembre por la administración del presidente Donald Trump. Desde el inicio de esta estrategia, se han realizado más de 36 ataques contra embarcaciones consideradas sospechosas en el Caribe y el Pacífico.
Al respecto, Washington sostiene que estas acciones buscan cortar de raíz el tráfico marítimo de drogas. Sin embargo, organizaciones civiles han cuestionado la falta de pruebas públicas en algunos casos.
Según datos confirmados por el Pentágono, el número de personas muertas o desaparecidas por estos bombardeos asciende a más de 130. De ellas, al menos 120 fallecieron de forma inmediata, mientras que otras fueron reportadas como desaparecidas tras lanzarse al mar.
Las cifras incluyen víctimas de operativos recientes y de acciones previas. Las autoridades reconocen que algunos cuerpos no han sido recuperados.
Este ataque representa el tercero registrado desde finales del año pasado y ocurre en un contexto de alta tensión regional. La campaña militar se intensificó tras la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, durante una incursión estadounidense en Caracas el pasado 3 de enero.
Con información de agencias
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