El incendio de gran magnitud que arrasó varios rascacielos residenciales en el distrito Tai Po de Hong Kong ha dejado un saldo preliminar de decenas de muertos y cientos de personas desaparecidas.
Las autoridades confirmaron que las llamas comenzaron en el andamiaje exterior de una torre en renovación y se propagaron rápidamente a edificios cercanos, de ahí, que la emergencia fue clasificada como incendio de nivel cinco, el más grave en la región. El Gobierno chino expresó condolencias y pidió intensificar las labores de rescate.
Los equipos de bomberos enfrentaron condiciones extremas debido al intenso calor y a la caída constante de escombros dentro de los edificios afectados. Más de 700 elementos fueron desplegados para combatir las llamas que han superado ya varias horas de duración.
Cuerpos de emergencia informaron que la temperatura interior ha dificultado avanzar por escaleras y pasillos. Hasta ahora no es posible determinar cuántas personas permanecen atrapadas en los departamentos.
Los reportes señalan que algunos residentes quedaron atrapados cuando los ascensores dejaron de funcionar y las alarmas contra incendios no se activaron.
Vecinos expresaron indignación por la aparente lentitud en el control de las llamas y recordaron que en obras cercanas se habían detectado trabajadores fumando. La situación también ha generado preocupación por la seguridad en los andamios de bambú, habituales en renovaciones y vinculados a riesgos por materiales inflamables.
Autoridades reportan al menos una treintena de personas hospitalizadas y decenas de heridos de diversa gravedad. La policía indicó que el número real de afectados podría aumentar conforme se realicen los registros, aunque por el momento los edificios no pueden ser inspeccionados piso por piso.
Las autoridades de Hong Kong habilitaron refugios temporales y evacuaron edificios cercanos ante el riesgo de que las llamas continuaran extendiéndose. Más de 700 residentes fueron trasladados a centros comunitarios mientras bomberos y personal de emergencia intentan reducir la intensidad del fuego.
El complejo Wang Fuk Court, donde ocurrió el incendio, fue construido en 1983 y alberga casi dos mil apartamentos con más de cuatro mil residentes. Siete de sus ocho bloques han resultado afectados por el fuego que comenzó en una estructura en renovación.
Las autoridades han iniciado investigaciones para determinar el origen exacto del siniestro y evaluar las condiciones de seguridad en los procesos de construcción. Este hecho revive preocupaciones históricas sobre incendios de gran escala en Hong Kong.
Con información de Agencias
Foto de: captura de pantalla




































