El descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido el 28 de diciembre en la ruta Salina Cruz–Coatzacoalcos, a la altura de Nizanda, Oaxaca, se debió al exceso de velocidad, informó la Fiscalía General de la República (FGR).
Al presentar un informe inicial, la dependencia indicó que personal de la Fiscalía Especializada de Control Regional inició la carpeta de investigación correspondiente, por lo que peritos y agentes de la Agencia de Investigación Criminal acudieron al sitio desde el día del siniestro.
Detalló que se realizaron inspecciones a la vía férrea y al tren involucrado, además de revisar locomotoras, vagones y sistemas de acoplamiento. Asimismo, se llevó a cabo el levantamiento topográfico del lugar del accidente y se localizó, aseguró y analizó la caja negra de la locomotora, con la debida cadena de custodia.
La FGR explicó que el análisis técnico de la información recabada confirmó que la velocidad autorizada en el tramo era de 50 kilómetros por hora; sin embargo, los registros de la caja negra revelan que el tren circulaba a 65 kilómetros por hora en la curva donde ocurrió el descarrilamiento. Incluso, en tramos rectos previos alcanzó velocidades superiores a las permitidas.
Derivado de estas diligencias, se descartaron fallas en la infraestructura ferroviaria y en los componentes mecánicos del tren, ya que rieles, durmientes, balasto y sistemas de frenado se encontraban en condiciones adecuadas.
“La causa principal del siniestro se asocia al incumplimiento de las reglas operativas”, señala el informe oficial.
Con base en estos elementos, la Fiscalía determinó ejercer acción penal por homicidio culposo y lesiones culposas.
Finalmente, las autoridades federales mantienen una mesa permanente de atención a víctimas y la FGR aseguró que continuará informando sobre los avances de la investigación, en apego al debido proceso, con el objetivo de esclarecer los hechos y garantizar justicia.
Con información de agencias
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