Unas imágenes tomadas por el rover Perseverance confirman que en algún momento de su historia geológica, el cráter Jezero había sido un lago alimentado por un caudaloso río que formó un delta como los que conocemos aquí en la Tierra.
Perseverance lleva tres meses estudiando la zona y ha tomado fotos en alta resolución de las paredes del cráter. Las fotos muestran estratos de sedimento que confirman completamente el diagnóstico de que en algún momento hubo en esa zona un flujo de agua constante.

En su día esas paredes fueron el lecho de un río. Sus características, de hecho, se parecen mucho a las formaciones que podemos ver en los deltas aquí en la Tierra.
‘Por las imágenes tomadas desde órbita sabíamos que tenía que haber sido agua lo que formó ese delta’, explicó la astrobióloga Amy Williams, una de las autoras del estudio recién publicado en Science.
Williams señala que ver estas imágenes es como poder leer el libro cuando antes solo podías ver la tapa. Ahora se sabe que Marte fue lo bastante cálido y húmedo como para soportar un ciclo geológico hace alrededor de 3.700 millones de años.

Dos muestras de roca recogidas el mes pasado por el rover también muestran signos inequívocos de que estuvieron en el fondo de una masa de agua durante un largo período de tiempo.
A lo largo de los próximos años, Perseverance recogerá 30 muestras más de suelo y rocas y las almacenará para su eventual recogida y transporte de vuelta a la Tierra para su análisis.
De acuerdo a los especialistas ahora van a estudiar esos sedimentos con el fin de encontrar algún rastro de vida microbiana, una evidencia que hasta ahora los ha esquivado pero que, si existió, debería de haber dejado alguna huella en las sales de las rocas.

El plan de viaje para Perseverance incluye cruzar el Delta en el que se encuentra ahora, recorrer el fondo del cráter y finalmente sus paredes. A buen seguro su trabajo seguirá deparándonos sorpresas para la ciencia.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































