El Consejo de Seguridad se reunió este lunes para debatir la solicitud de adhesión de Palestina en consultas a puerta cerrada. A mediodía, se produjo otra reunión a puerta abierta en la que se decidió enviar la petición al Comité de Admisiones, compuesto por representantes de los 15 países, que analizará la petición.
Los delegados del órgano de 15 miembros están estudiando la solicitud, que data de 2011, tras una nueva petición escrita presentada la semana pasada por el ministro de Asuntos Exteriores de la Autoridad Palestina y Representante Permanente ante la ONU en Nueva York, Riyad Mansour.
“El Comité (de Admisiones) tiene que deliberar dentro del mes de abril y todos reconocemos que cualquier miembro del Consejo puede decidir presentar una resolución de adhesión para que se vote en cualquier momento, como es el procedimiento del Consejo», dijo la embajadora de Malta, Vanessa Frazier, que ostenta la presidencia rotatoria del Consejo.

Si el comité emite una recomendación unánime se produciría una votación que requiere al menos nueve votos a favor y que no haya ningún veto de los cinco miembros permanente con derecho a veto: Estados Unidos, Reino Unido, Francia, China y Rusia.
Solo si se superara esa fase, se enviaría la recomendación de reconocimiento de Palestina a la Asamblea General donde se requiere una mayoría de dos tercios de los 193 países miembros.
En 2011, en el primer intento de Palestina, hubo varias reuniones de ese comité. Acabaron sin dar una recomendación unánime sobre el reconocimiento de Palestina, por lo que el Consejo en aquella ocasión no llegó a votar.
Después, la Asamblea General le otorgó el estatus de «Estado no miembro observador», el mismo que tiene la Santa Sede, por 138 votos a favor, 9 en contra (entre ellos Israel, Estados Unidos y Canadá) y 41 abstenciones.
Retorno incierto
Simultáneamente, seis meses después del inicio de una respuesta militar israelí sin precedentes a los ataques dirigidos por Hamás, los antiguos residentes de Jan Yunis, al norte de Rafah, ya están regresando a su ciudad, en ruinas, una medida contra la que los equipos de ayuda advirtieron, dada la ausencia de suministros almacenados.
«La planificación está en marcha para una incursión en Rafah, que podría desplazar hasta 800.000 personas», dijo Jamie McGoldrick, actual coordinador humanitario en los Territorios Palestinos Ocupados, en una entrevista exclusiva con Noticias ONU.

«Luchamos para posicionar por adelantado suficiente material, artículos no alimentarios, refugio, material y agua (…) realmente no tenemos la capacidad y los recursos y la habilidad en este momento. Estamos luchando para estar preparados».
El veterano funcionario reiteró que es necesario que 500 camiones al día entren en Gaza, donde los expertos en inseguridad alimentaria advirtieron de que la hambruna podría producirse «en cualquier momento».
Para aumentar el nivel de ayuda humanitaria que llega al enclave, la ONU ha apoyado los llamamientos para que se reabra el puerto israelí de Ashdod, justo al norte de Gaza, y para que se permita el acceso de más ayuda a través de Jordania.
Con información de Agencias
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