El escritor Mario Vargas Llosa falleció este domingo a los 89 años en su residencia de Lima, Perú, la noticia fue confirmada por sus hijos a través de redes sociales y medios internacionales.
Vargas Llosa regresó a vivir a su país natal en 2022 tras décadas de residencia en Europa. Su partida marca el fin de una era literaria en el mundo hispanoamericano.
Nacido en Arequipa en 1936, su infancia transcurrió entre Perú y Bolivia antes de establecerse en Lima, estudió en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y posteriormente se doctoró en Filosofía y Letras en la Universidad Complutense de Madrid.
De acuerdo con especialistas, Mario Vargas Llosa fue una figura clave del llamado Boom Latinoamericano junto a García Márquez, Cortázar y Fuentes. Lo anterior, al generar en su narrativa estructuras innovadoras, además exploró temas como el poder, la violencia, la libertad y el amor.
Obras como La ciudad y los perros, Conversación en La Catedral y La fiesta del Chivo lo consagraron como uno de los grandes novelistas contemporáneos. Su estilo se alejó del realismo mágico para abrazar el realismo crítico.
Además de novelista, fue ensayista, dramaturgo, periodista y una voz política influyente. Recibió múltiples distinciones, entre ellas el Premio Nobel de Literatura en 2010, el Premio Cervantes y más de veinte doctorados honoris causa.
Fue miembro de la Real Academia Española y marqués por título nobiliario otorgado en 2011.
La muerte de Vargas Llosa representa la pérdida de un intelectual cuya obra ha sido leída y estudiada en todo el mundo. Su legado trasciende la literatura para convertirse en un testimonio de libertad, coherencia y compromiso con la palabra.
Deja una huella imborrable en la historia cultural del siglo XX y XXI. Hoy, el mundo despide no solo a un escritor, sino a un ciudadano universal.
Con información de Agencias




































