Tres soldados estadounidenses murieron y al menos 34 más resultaron heridos en un ataque con drones ocurrido en la madrugada del sábado al domingo en la frontera entre Siria y Jordania.
Pese a que hasta el momento nadie ha asumido la autoría de los sucesos, desde Washington apuntan a los grupos armados financiados por Irán que operan en la zona.
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, lamentó el hecho y prometió que ‘este sacrificio máximo no será olvidado’.

‘Los tres militares estadounidenses que hemos perdido eran patriotas en el sentido más elevado de la palabra. Y nuestra nación nunca olvidará su sacrificio final. […] Continuaremos con su compromiso de luchar contra el terrorismo. Y no duden de que haremos rendir cuentas a todos los responsables en el momento y la forma que elijamos’, aseguró Biden.
Es la primera vez que personal militar estadounidense muere desde que los grupos terroristas respaldadas por Irán iniciaron una campaña de ataques a mediados de octubre en respuesta a la guerra de Israel contra Hamas en Gaza.

La Torre 22 se encuentra cerca de la guarnición de Al Tanf, en el sureste de Siria, donde las fuerzas estadounidenses han colaborado con socios locales en la lucha contra los militantes del Estado Islámico.
Según las autoridades, el avión no tripulado fue disparado por militantes apoyados por Irán y parecía proceder de Siria. ‘Aunque todavía estamos recopilando los hechos de este ataque, sabemos que fue llevado a cabo por grupos militantes radicales respaldados por Irán que operan en Siria e Irak’, reveló el presidente norteamericano.
Foto: Especial




































