Los ataques nocturnos contra la central hidroeléctrica de Kajovka, en la provincia de Jersón, destruyeron las válvulas de la represa. Ucrania acusó a Rusia de la destrucción de la represa ubicada sobre el río Dniéper en el sur del país.
La central hidroeléctrica está en la ciudad de Nova Kakhovka, en la región ucraniana de Jersón, actualmente bajo ocupación rusa.
El incidente ha provocado desbordamientos de agua en las inmediaciones, lo que obligó a múltiples evacuaciones en la zona.
Se declaró el estado de emergencia en el distrito de Nova Kakhovka, donde -según fuentes de seguridad rusas- unas 600 casas estarían bajo el agua.

Unas 42.000 personas en los alrededores de la presa -25.000 del lado controlado por Rusia y 17.000 de la parte que conserva Kiev- están en peligro por inundación y parte de ellas están siendo evacuadas, informaron autoridades ucranianas.
El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, convocó a una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional y aseguró que su gobierno está haciendo ‘todo lo posible para salvar a la gente’.
Miles de personas están siendo evacuadas de las comunidades de los alrededores, con el temor de que cualquier inundación pueda ser catastrófica.
Ucrania también acusa a Rusia de atacar con artillería la zona sur de Jersón mientras la población está siendo evacuada.
Esto es lo que sabe hasta ahora.
¿Qué ocurrió?
Fotos y videos muestran una enorme brecha en la represa, con el agua saliendo a través de ella e inundando río abajo en dirección a Jersón.
No se ha determinado cuándo se produjo el primer daño a la estructura, pero las imágenes por satélite verificadas por la BBC sugieren que su estado se ha deteriorado a lo largo de varios días.

Una carretera que cruza la presa parece estar dañada desde el 2 de junio, pero no parece haber un cambio en el flujo del agua hasta el 6 de junio, cuando la ruptura del muro y el derrumbe de los edificios cercanos pueden verse claramente en video.
Actualmente no está claro si los daños en la carretera están relacionados con la rotura del 6 de junio.
Las imágenes de Nova Kakhova muestran edificios rodeados por las aguas e incluso cisnes nadando alrededor de una oficina del gobierno local.
Aunque no está claro el alcance de la inundación río abajo, se teme que pueda ser devastadora para los asentamientos de una zona crítica, donde viven unas 16.000 personas.

El jefe de la región de Jersón, Oleksandr Prokudin, declaró esta mañana a la televisión ucraniana que ya se habían inundado total o completamente ocho pueblos, y que se esperaba que se inundaran más.
El operador de la presa hidroeléctrica ucraniana, UkrHydroEnerho, declaró que la central había quedado «totalmente destruida» y no podía restaurarse.
El río también se ha contaminado con 150 toneladas de lubricante industrial, según el presidente Zelensky, y otras 300 toneladas corrían el riesgo de derramarse.
¿Por qué fue atacada?
Ucrania acusó a Rusia de volarla deliberadamente.
Esto parece plausible, ya que Moscú podría haber temido que las fuerzas ucranianas utilizaran la carretera sobre la presa para llevar tropas a través del río a territorio controlado por Rusia, como parte de una contraofensiva.
El presidente Zelensky alegó que habría sido «físicamente imposible» que su ejército pudiera destruir la represa de Kakhovka.
Recordó que Rusia controla esta instalación y la región aledaña desde hace más de un año, por lo que, concluyó, ‘fue minada por ocupantes rusos’.

Kiev abrió una investigación por crímenes de guerra. El gobierno ucraniano anunció que está recopilando información con equipos sobre el terreno y aportará los detalles a la Corte Penal Internacional.
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, calificó la destrucción de la represa como ‘escandalosa’ y una muestra de ‘la brutalidad de la guerra de Rusia en Ucrania’, mientras la UE condenó el ataque como un nuevo ejemplo de la «agresión bárbara» de Rusia contra Ucrania.
Pero el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, rechazó la implicación rusa y, en su lugar, culpó a Ucrania, calificándolo de acto de «sabotaje» que privaría de agua a la península de Crimea, una zona anexionada por Rusia en 2014.
La presa es muy importante y sirve para varios fines.
Retiene un vasto embalse que suministra agua a una gran cantidad de comunidades río arriba. Los agricultores dependen del agua para cultivar sus cosechas, y la ruptura podría afectar a decenas de miles de personas si retrocede lo suficiente.
Con información de Agencias
Foto: Twitter



































