La OTAN situó a China claramente como una amenaza para su seguridad durante la cumbre celebrada este lunes en Bruselas, en la que apostó también por poner en marcha un proceso de adaptación para mejorar su respuesta ante desafíos como la agresividad de Rusia, los ciberataques o el cambio climático.
‘Todos los líderes acordaron que, en una época de competencia global, Europa y Norteamérica deben permanecer juntas en la OTAN. Para defender nuestros valores e intereses’, declaró el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, en una rueda de prensa al término de la reunión, en la que los aliados dieron la bienvenida a Joe Biden como presidente de Estados Unidos.
Agenda 2030
Los líderes aliados establecieron una ambiciosa agenda de la OTAN 2030 para garantizar que la Alianza pueda enfrentar los desafíos de hoy y de mañana.

Tomaron decisiones para fortalecer las consultas políticas, reforzar la defensa colectiva, mejorar la resiliencia, agudizar la ventaja tecnológica de la OTAN, defender el orden internacional basado en reglas, intensificar la capacitación y el desarrollo de capacidades para los socios y abordar el impacto de seguridad del cambio climático.
Además, acordaron desarrollar el próximo Concepto Estratégico de la OTAN para la cumbre en 2022.
‘Para hacer más, los aliados necesitamos invertir más juntos en la OTAN’, dijo Stoltenberg, al mismo tiempo de señalar que esto requerirá mayores recursos en los tres presupuestos de la OTAN: militar, civil e infraestructura.
También acordaron una nueva política de defensa cibernética para la OTAN y dejaron en claro que la Alianza está decidida a defenderse en el espacio con la misma eficacia que en otros dominios militares.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































