Padres de alumnos de la escuela primaria de Uvalde, en Texas (EE.UU.), que el pasado martes fue escenario de una masacre escolar en la que perdieron la vida 19 niños y dos adultos, acusan a la Policía local y federal de ‘no hacer nada’ para acabar con el tiroteo, reportó el jueves The Wall Street Journal.
Angeli Rose Gómez, cuyos hijos cursan segundo y tercer grado en la escuela, indicó al diario que condujo 40 millas (64 kilómetros) hasta la escuela cuando saltó la noticia del tiroteo y que una vez allí observó una falta de respuesta de las fuerzas del orden.

‘La Policía no hacía nada’, afirmó la mujer, agregando que los oficiales ‘estaban de pie fuera de la valla, no estaban entrando ahí ni corriendo a ninguna parte’.
Asimismo, Gómez contó que fue esposada por los policías por «intervenir en la escena de un crimen activo», ya que ella y otros padres estaban exigiendo a los oficiales que entraran en la escuela. A continuación, la mujer fue liberada, saltó la valla de la escuela, corrió hacia el interior del colegio para coger a sus hijos y consiguió salir con ellos, escribe el diario.
Pasó una hora hasta que el atacante fue neutralizado
Mientras, las autoridades de Texas confirmaron en rueda de prensa que el tirador permaneció encerrado en un aula con alumnos durante una hora antes de que los policías le hicieran frente y lo abatieran. ‘Numerosos’ agentes de Policía se habían reunido justo fuera de la sala, pero no intentaron forzar la puerta durante esa hora, señalan los funcionarios, agregando que los agentes decidieron retirarse y esperar hasta que llegara una unidad táctica especializada.

Según Víctor Escalón, director del Departamento de Seguridad Pública local, los agentes armados llegaron a la escuela primaria Robb unos cuatro minutos después de que el tirador entrara por una puerta lateral, pero fue ‘aproximadamente una hora más tarde’ cuando un equipo táctico de la Patrulla Fronteriza estadounidense llegó a la escuela, irrumpió en el aula y mató al atacante.
Contradicciones cruciales de la policía sobre el tiroteo
La policía de Texas ha corregido detalles clave sobre el tiroteo en una escuela de Uvalde a medida que aumentan las críticas por parte de algunos padres sobre el recuento inicial de los hechos.
Se han ido revelando detalles de cómo transcurrió la jornada que cambió para siempre la vida de este pueblo fronterizo.

Pero en sus últimas declaraciones, la policía se ha retractado de otras hechas anteriormente.
Entró sin mayor esfuerzo
Las autoridades informaron inicialmente que Ramos intercambió disparos con un agente policial de la escuela antes de ingresar al edificio.
Poco después, durante una sesión informativa el miércoles, Steven C. McCraw, director del Departamento de Seguridad Pública (DPS), aseguró que un agente policial de la escuela ‘atacó’ al tirador pero que no hubo intercambio de disparos.

Pero este jueves la policía reveló que el atacante deambuló afuera de la escuela durante 12 minutos antes de entrar sin ser cuestionado.
‘Se informó (inicialmente) que un agente policial del distrito escolar confrontó al sospechoso cuando ingresaba. No es correcto. Entró sin obstáculos’, reveló Victor Escalon director regional del DPS.
La ‘rapidez’ de la respuesta
Inicialmente, varios funcionarios estadounidenses celebraron la respuesta ‘rápida’ de las autoridades.
Steven C. McCraw, el director del DPS, aseguró el miércoles que un agente actuó rápidamente cuando Ramos se acercaba a la escuela tras estrellar su vehículo.

El gobernador estatal Greg Abbott, por su parte, elogió la ‘respuesta rápida de los ‘valientes funcionarios locales’ que, según dijo.
Pero este jueves, Victor Escalon director regional del DPS reveló que la policía llegó después de que el hombre armado entrara y que fue muerto 90 minutos luego de su llegada.
La respuesta ahora es considerada como tardía y una serie de videos que muestran a padres frustrados siendo abordados y esposados por la policía mientras el atacante aún estaba dentro de la escuela, ha provocado una creciente ira en Estados Unidos.
No ingresaron de inmediato
Escalón detalló que Ramos estrelló su vehículo cerca a las 11:28 horas, y la primera llamada de emergencia llegó dos minutos después cuando algunos testigos reportaron que habían visto a un hombre con un arma de fuego.
Ramos disparó a transeúntes, recorrió las instalaciones de la escuela y entró libremente por una puerta que estaba abierta a las 11:40 horas.

La policía llegó al lugar cuatro minutos después, según Escalon.
Inicialmente, la policía dijo que los oficiales estaban «adentro» tratando de actuar y se cubrieron después de ser atacados. Pero Escalon contradijo el jueves esta versión.
Chaleco antibalas
Inicialmente, las autoridades locales afirmaron que el hombre armado tenía un chaleco antibalas.
El sargento Erick Estrada, vocero del Departamento de Seguridad Pública de Texas, aseguró el miércoles que Ramon tenía ‘un rifle y un chaleco antibalas’.
Pero más tarde, el teniente Christopher Olivarez, vocero del Departamento de Seguridad Pública de Texas, dijo que el atacante no llevaba chaleco antibalas, sino un chaleco para guardar cargadores adicionales.

Ramos compró legalmente dos rifles estilo AR el día en que cumplió 18 años, una semana antes del ataque.
Hay dudas de los hechos
La investigación no ha encontrado indicios de que tuviera antecedentes de enfermedad mental o penales.
Pese a la línea de tiempo ofrecida por el director regional del DPS, Victor Escalon, este jueves, aún quedan muchas dudas sobre los hechos.
El martes 24 de mayo del presente año fue uno de los más mortíferos en la historia de Texas y la segunda por número de víctimas mortales en escuelas primarias, intermedias o secundarias a nivel nacional, según The New York Times. El ataque hasta el momento ha dejado un saldo de 21 muertos, incluidos 19 niños.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































