Cuando el temido aparato volador no tripulado aparece en el cielo azul de Kiev con su ruido similar al de una máquina cortacésped, comienzan los gritos: los drones ‘suicidas’ enviados por Rusia cosechan el pánico entre la población de la capital ucraniana.
Son las 08H13 (05H13 GMT) del lunes por la mañana en el centro de Kiev y se trata del segundo ataque en el barrio residencial de Chevstchenko de Kiev, ya golpeada hace una semana.
Cientos de localidades se quedaron el lunes sin electricidad en Ucrania tras ataques mortales rusos que dañaron las infraestructuras energéticas del país y golpearon la capital, Kiev, con unos ‘drones suicidas’ a casi ocho meses del inicio de la invasión.

‘Cientos de localidades están sin electricidad’, lamentó el primer ministro ucranio, Denis Shmigal, tras informar de ‘cinco ataques con drones’ en Kiev y ‘ataques con misiles’ en Dnipropetrovsk (centro-este) y Sumi (noreste).
En medio de un cruce de carretera, a unos 100 metros de la primera explosión, los policías Oleg y Iaroslav han aparcado su patrulla.
Los agentes prohíben la circulación de vehículos y el acceso a los edificios golpeados por los drones y para corresponsales de medios de comunicación no es posible saber que había dentro.
Menos de diez minutos más tarde, hacia las 8H20, la escena se repite en el mismo lugar. Tercer ataque seguido, y de nuevo, gritos, miradas al cielo para tratar de localizar el dron, ruido de motor, pánico, disparos y una fuerte explosión a dos manzanas del precedente estallido.
El alcalde de la capital, Vitali Klitschko, explicó que un total de 28 drones volaron por la mañana hacia Kiev, y que, gracias a las Fuerzas Armadas y la defensa antiaérea, “la mayoría de los terroristas voladores fueron derribados”. En una fotografía de restos de un dron publicada por Klitschkó se puede leer ‘Guerán-2’, que es el nombre ruso del aparato no tripulado iraní ‘Shahed-136’.
El alcalde también publicó una foto de lo que llamó los restos carbonizados de un dron kamikaze: municiones merodeadoras que pueden flotar mientras esperan que un objetivo ataque.
Foto: Twitter




































