Este miércoles conversé con el experto en energías renovables, Víctor Ramírez, y consideró que la compra de las 13 plantas de generación de energía de Iberdrola pudo ser mejor.
No descalificó la transacción del gobierno federal pero consideró que los beneficios de otra operación pudieron ser mayores y negó que vaya a bajar el precio de la energía para los consumidores finales.
¿En qué nos beneficia cómo ciudadanos? Le pregunté.
En nada, me respondió.
En el noticiero Tribuna 987 platicamos sobre la decisión que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en la víspera, luego de decenas de veces en que criticó a la empresa española Iberdrola y la calificó de corrupta por hacer negocios con los priistas.
Ante lo kafkiano de la decisión, sólo queda decir que es aún más incomprensible cuando vemos que la planta más vieja que compraron inició operaciones en 1988. Sí. Tiene 25 años de uso. ¿No habría sido mejor construir plantas nuevas? ¿La tecnología con la que se construyó esa llamada Enertek seguirá vigente actualmente?
Cómo lo publicó en energiaadebate.com, Victor Ramírez reflexionó:
¿Quién gana?
- · Iberdrola, que deja de lado los gastos en litigios larguísimos, se deshace de centrales que pronto tendría que ir apagando (por usar gas) y las vende a muy buen precio.
- · Algunos burócratas que violaron la ley y que ya no verán las consecuencias de haberlo hecho, al dejarse de lado los litigios.
- · El ala radical del gobierno, al tener en «propiedad del Estado» mayor capacidad de generación. Les ayuda al discurso, pero nada más.
- · Probablemente gane el sindicato, al tener dónde meter más gente y empoderarse. Hay que esperar a ver cómo operan estas centrales.
¿Quién pierde?
- · Los mexicanos, al usar dinero para comprar centrales que no aportan nueva capacidad de generación al país.
- · Los mexicanos, al no usar ese dinero en transición energética.
- · Los mexicanos, al generar la imagen de falta de certeza jurídica en el país. Eso es veneno para las inversiones.
Está en veremos:
- · Si CFE mantendrá las condiciones de eficiencia operativa de las centrales, lo que conservaría los costos de energía,… o las operará como al resto y ese costo en general subirá.
- · Si se realizarán las inversiones necesarias para mantener competitivas estas centrales.

Las realidades:
- · No se incrementa la capacidad de generación, ni habrá más energía limpia, a pesar del alto monto invertido. Y la demanda eléctrica del país sí aumenta.
- · Nada se gana con la propiedad, las centrales eran eficientes y ya ofrecían energía de bajo costo al sistema eléctrico. No hay certeza de que esto siga.
- · El Estado se vuelve de facto, aunque no legalmente, un agente preponderante en el mercado eléctrico mexicano.
- · No hay claridad ni transparencia en el vehículo que se armó para la compra (eso es asunto solo del Estado mexicano).
- · El fondo que compra las centrales tiene capital mexicano, también canadiense.
- · No se vendió fierro viejo, se vendieron plantas con 22 años de antigüedad, pero también otras muy nuevas, dos de las más modernas del país, todas funcionales. Ya operaban y eran competitivas, no era necesario comprarlas.
Ah caray. Entonces ¿para qué tanto brinco si íbamos por buen camino?
La duda mata. Cuando no le encuentras cuadratura al círculo, entonces comienza a pensar mal y acertarás.
Muchas gracias. Nos leemos aquí y nos escuchamos de lunes a viernes de 6:00 a 9:00 en el noticiario Tribuna 98.7 por LOS40, y en el podcast En tiempo real (en Spotify).
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