Los gobiernos de México y de Estados Unidos se comprometieron a combatir el fentanilo ilícito, así como interrumpir el tráfico de armas y manejar la migración de manera humana.
El presidente Andrés Manuel López Obrador y altos servidores públicos del Gobierno de México recibieron el lunes 24 del presente mes a una delegación estadounidense encabezada por la asesora de seguridad nacional, Elizabeth Sherwood-Randall, la fiscal general adjunta, Lisa O. Monaco, y la subsecretaria interina de Seguridad Nacional, Kristie Canegallo.
En una declaración conjunta, expresaron que van a continuar los esfuerzos conjuntos para combatir a los narcotraficantes; interrumpir el suministro de los productos químicos utilizados para fabricar fentanilo ilícito; prevenir el tráfico de estos narcóticos mortales a través de la frontera compartida; así como promover los servicios de salud pública para reducir el daño y la demanda e incrementar los servicios de tratamiento.

‘Nuestros países también reconocen que descubrir, interrumpir y desmantelar las redes de tráfico de armas de fuego es fundamental en nuestros esfuerzos conjuntos para combatir el fentanilo ilícito, y estamos comprometidos a abordar el tráfico de armas de fuego que contribuye a la violencia y a la destrucción en ambos lados de nuestra frontera compartida’, destaca el documento.
En materia migratoria, los líderes también discutieron los desafíos y avances en la cooperación en dicho tema, de ahí que se comprometieron a continuar forjando una respuesta a nivel regional, guiada por los principios establecidos en la Declaración de Los Ángeles sobre Migración y Protección.
Con ese fin, México y Estados Unidos se comprometen a ampliar aún más la disponibilidad de vías legales en toda la región, incluyendo hacia México y Estados Unidos. También discutieron la expansión del trabajo conjunto de desarrollo en Centroamérica y mantener consecuencias sólidas para la entrada irregular en la frontera compartida.
Foto: Especial




































