El sacerdote Patricio Alfredo Sánchez Molinari, de 53 años y párroco de la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, en Guayaquil, Ecuador, murió el sábado 17 de octubre luego de que una pesada cruz se desprendiera de la pared y cayera sobre él mientras celebraba una misa transmitida en vivo por Facebook, hecho confirmado por diversos medios y cuyo fallecimiento fue reconocido por la Arquidiócesis de Guayaquil.
De acuerdo con agencias de información, el accidente ocurrió aproximadamente en el minuto 27 de la transmisión, cuando la estructura religiosa ubicada detrás del sacerdote cayó repentinamente y lo golpeó en la cabeza, lo que provocó momentos de desesperación entre los feligreses, quienes comenzaron a pedir ayuda y solicitaron una ambulancia mientras la ceremonia era interrumpida.
La Arquidiócesis de Guayaquil confirmó el fallecimiento de Patricio Sánchez Molinari mediante un comunicado en el que expresó que el sacerdote “ha partido a la Casa del Padre para gozar de su presencia y su gloria”, además de manifestar sus condolencias a la comunidad religiosa, familiares y amigos del párroco, quien pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor.
El cardenal Luis Gerardo Cabrera Herrera, arzobispo de Guayaquil, expresó en una esquela su solidaridad y cercanía con quienes conocieron al sacerdote, al señalar que la Iglesia se une “en oración por el eterno descanso de su alma” y acompaña con afecto a la familia redentorista, mientras la noticia de su fallecimiento generó numerosas muestras de pesar entre fieles y usuarios de redes sociales.
Aunque las imágenes difundidas muestran el momento en que la cruz cae sobre el religioso durante la celebración eucarística, el comunicado de la Arquidiócesis no precisa si murió en el lugar o después de recibir atención médica, ni detalla las condiciones en que se encontraba instalada la estructura o las circunstancias que provocaron su desprendimiento.
Patricio Sánchez Molinari pertenecía a la Congregación del Santísimo Redentor, fundada en 1732 por san Alfonso María de Ligorio, y estaba al frente de la parroquia del Perpetuo Socorro, cuya advocación mariana mantiene una estrecha relación con esta comunidad religiosa desde 1866, cuando el papa Pío IX confió a los redentoristas la custodia del icono original de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro.
Con información de agencias
Foto: captura de pantalla




































