El presidente de Guinea Bissau disolvió el lunes el Parlamento antes de nuevas elecciones asegurando que un ‘intento de golpe de Estado’ ha sumido al país africano en una nueva crisis.
Elementos de la Guardia Nacional irrumpieron el jueves por la noche en los locales de la policía judicial para sacar al ministro de Economía y Finanzas, Souleiman Seidi, y al secretario de Estado del Tesoro Público, Antonio Monteiro, que estaban siendo interrogados allí por corrupción. Luego se refugiaron en un campamento militar en la capital, Bissau, y resistieron con las armas hasta el viernes por la mañana. Los enfrentamientos dejaron al menos dos muertos.
Los golpes de estado y los disturbios han sido algo común en Guinea-Bissau desde que se independizó de Portugal en 1974. Embalo también disolvió el parlamento del país en mayo de 2022 acusando a los diputados de corrupción, entre otras cuestiones.

‘La fecha para la celebración de las próximas elecciones legislativas se fijará oportunamente de conformidad con las disposiciones de… la Constitución’, señala el decreto. ‘Este Decreto Presidencial entra en vigor de inmediato’.

El sistema semipresidencial de Guinea-Bisáu limita los poderes del presidente al permitir que el partido mayoritario en el Parlamento asigne al gabinete. Como resultado, la Guardia Nacional —que depende del Ministerio del Interior— está controlada en gran medida por el Parlamento dominado por la oposición.
También persisten las tensiones entre Embalo y una coalición de grupos de oposición que obtuvo la mayoría en el Parlamento de Guinea-Bisáu en junio, más de un año después que el presidente disolviera el Parlamento.
Este ha sido el segundo intento de golpe de Estado en África en una semana después del de Sierra Leona. Ha habido ocho tomas de poder militares desde 2020, incluidos Níger y Gabón este año.
Con información de agencias
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