En México, donde 4 de cada 10 personas adultas padecen algún trastorno del sueño, las mujeres enfrentan mayores dificultades para lograr un descanso reparador, advirtió la doctora Martha Guadalupe Torres Fraga, titular del Servicio de Medicina del Sueño, al señalar que factores como los cambios hormonales, la carga mental y las variaciones en la temperatura corporal inciden directamente en la calidad del descanso femenino.
En el marco del Día Mundial del Sueño, esta situación abre una discusión urgente sobre el impacto que la falta de descanso profundo tiene en la salud y el bienestar cotidiano, especialmente entre quienes no logran completar durante la noche las fases más reparadoras del sueño.
De acuerdo con un comunicado de la empresa Luuna, la brecha de género en la calidad del descanso también ha sido documentada por estudios internacionales, pues el Estudio Global del Sueño 2025 de ResMed reportó que 38 por ciento de las mujeres tiene dificultades para conciliar el sueño más de tres veces por semana, frente a 29 por ciento de los hombres.
Torres Fraga explicó que durante la noche el cuerpo femenino atraviesa fluctuaciones térmicas que pueden provocar microdespertares, a lo que se suman los cambios hormonales y la sobrecarga mental que muchas mujeres enfrentan en su vida diaria, por lo que especialistas en descanso recomiendan estrategias y soluciones que ayuden a mantener una temperatura estable y favorezcan un sueño continuo.
La especialista destacó que conservar condiciones adecuadas para dormir puede mejorar la continuidad y profundidad del sueño, ya que cuando el organismo no regula correctamente la temperatura corporal durante el descanso, las fases profundas pueden interrumpirse justo cuando el cuerpo realiza procesos esenciales como la reparación celular, la consolidación de la memoria y la regulación emocional.

Añadió que en estas etapas también se activa el sistema glinfático, encargado de eliminar residuos metabólicos del cerebro, por lo que dormir bien no solo implica cumplir con cierta cantidad de horas, sino alcanzar un sueño verdaderamente reparador que permita la recuperación integral del organismo.
La fragmentación del sueño profundo disminuye la capacidad de recuperación del cuerpo y puede traducirse en fatiga persistente, dificultades cognitivas y mayor vulnerabilidad al estrés, por lo que el problema no debe verse solo como una molestia cotidiana o una cuestión de confort, sino como una condición que afecta el rendimiento, la claridad mental y el estado emocional de millones de personas, en particular de las mujeres.
Luuna señaló que hablar del descanso femenino implica abordar un tema de salud pública y recordó que desde hace una década ha impulsado esta conversación en México, al considerar que dormir bien es una herramienta activa de bienestar que influye en la manera en que las personas rinden, piensan y se sienten.
La empresa también recordó que en febrero anunció una alianza con Sergio “Checo” Pérez bajo la premisa de que “el verdadero rendimiento no empieza cuando aceleras, sino cuando sabes detenerte”, como parte de un mensaje que vincula el descanso y la recuperación con el desempeño diario.
Foto: Freepik | cortesía




































