La Unesco advirtió que sus 2 mil 260 sitios designados funcionan como una red esencial para la vida del planeta y Khaled El-Enany, director general del organismo, afirmó que “los resultados son claros: los sitios de la Unesco están dando resultados tanto para las personas como para la naturaleza”, al presentar un informe que documenta su aporte en la protección de ecosistemas, comunidades y patrimonio cultural.
El reporte Comunidades y naturaleza en los sitios designados por la Unesco: contribuciones locales y globales es el primero en analizar toda la red como un solo sistema de resguardo y concluye que estos territorios abarcan más de 13 millones de kilómetros cuadrados, una superficie mayor que China e India juntas, lo que confirma que conservar la naturaleza también fortalece la seguridad ambiental del planeta.
El estudio expone que estos enclaves albergan más del 60 por ciento de todas las especies mapeadas en la Tierra y añade que cuatro de cada diez formas de vida presentes en ellos no existen en ningún otro lugar, por lo que la pérdida de estos hábitats significaría extinciones irreversibles y un golpe severo para el equilibrio ecológico global.

Además de su valor natural, los sitios de la Unesco son territorios habitados y culturalmente vivos, pues resguardan a casi 900 millones de personas, concentran más de mil lenguas y coinciden en una cuarta parte con tierras de pueblos indígenas, una proporción que en África y América Latina supera el 45 por ciento, lo que refuerza la idea de que no puede protegerse la tierra sin reconocer a sus comunidades guardianas.
En el terreno climático y económico, el informe destaca que estas zonas almacenan alrededor de 240 gigatoneladas de carbono, equivalentes a casi 20 años de emisiones globales actuales, y generan cerca del 10 por ciento del PIB mundial dentro o alrededor de sus áreas de influencia, de modo que su conservación no solo frena el deterioro ambiental, sino que también sostiene bienestar, empleo y desarrollo regional.
Pese a su relevancia, la Unesco alertó que casi el 90 por ciento de estos sitios enfrenta un estrés ambiental intenso y que en apenas una década los riesgos asociados al clima, como incendios e inundaciones, crecieron 40 por ciento, por lo que advirtió que hacia 2050 uno de cada cuatro podría llegar a un punto de no retorno, aunque subrayó que cada grado de calentamiento evitado puede reducir a la mitad el número de territorios en riesgo y urgió a los gobiernos a tratarlos como activos estratégicos y no solo como destinos turísticos.
Con información de ONU Noticias
Foto: IA




































