El doctor Abdirahman Mahamud, director de Operaciones de Alerta y Respuesta a Emergencias Sanitarias de la Organización Mundial de la Salud, informó que las pruebas tempranas y el rastreo de contactos han permitido avanzar en la contención del brote de ébola en el este de la República Democrática del Congo.
El brote, que también se ha extendido a la vecina Uganda, es provocado por la cepa Bundibugyo, una variante poco común y mortal del virus del Ébola. De acuerdo con la OMS, hasta el 8 de junio se habían registrado 550 casos confirmados y 101 muertes en la República Democrática del Congo.
“La buena noticia es que tenemos 19 pacientes recuperados acumulados, por lo que la identificación temprana y el tratamiento salvan vidas”, afirmó Abdirahman Mahamud durante una conferencia con periodistas en Ginebra.
Desde Bunia, en la provincia de Ituri, donde se concentra 94 por ciento de los casos del país, el funcionario de la OMS explicó que el incremento de contagios confirmados responde a la ampliación de las pruebas. Para acelerar el análisis de muestras sospechosas, se han abierto laboratorios descentralizados, incluido uno completamente funcional en Mongbwalu.

“Lo ideal es que cada centro de tratamiento tenga capacidad de diagnóstico y pueda dar resultados rápidamente. En Bunia y las zonas cercanas ya estamos logrando ese objetivo: obtener el resultado el mismo día, en un plazo de dos a tres horas”, dijo Mahamud.
En Uganda, las autoridades han notificado 19 casos confirmados, incluidas dos muertes, así como una persona probable fallecida. La OMS señaló que, hasta el momento, no existe evidencia de transmisión comunitaria en ese país.
En la República Democrática del Congo, hasta el 6 de junio se habían identificado 5 mil 040 contactos bajo seguimiento en las provincias de Ituri, Kivu del Norte y Kivu del Sur. La intensificación del rastreo ha permitido alcanzar a 62 por ciento de los contactos, con la meta de llegar a entre 90 y 95 por ciento en las próximas semanas.
Mahamud describió los avances como “lentos pero constantes” y subrayó que la confianza comunitaria es clave para frenar el brote. “Si hay un mensaje clave, es este: este brote no se va a contener si no contamos con las comunidades. Son las comunidades y los trabajadores de la salud quienes identifican temprano los casos, los remiten a los centros de tratamiento y ayudan también con el rastreo de contactos”, afirmó.
El funcionario de la ONU destacó que los trabajadores sanitarios locales desempeñan un papel esencial en la identificación temprana y la derivación de casos a los centros de tratamiento. También señaló que el sistema actual integra vigilancia, rastreo de contactos, laboratorios y atención médica, con un intercambio eficiente de datos.
A pesar de los avances, persisten desafíos importantes en zonas remotas con conectividad limitada, donde las muestras pueden tardar hasta ocho horas en llegar a un laboratorio. “Ituri es tan grande como Francia. Si estás en Bunia, puedes obtener tu resultado en una o dos horas, pero en lugares más alejados el proceso puede llevar 24 horas”, declaró Mahamud.
Como parte de la respuesta, en la localidad de Aru, cerca de la frontera con Uganda, se prevé la operación de un laboratorio para reducir los tiempos de análisis, ya que las muestras deben recorrer hasta diez horas por carretera para ser procesadas.
Foto de cortesía
Hasta la fecha, la OMS ha instalado laboratorios de campo en cinco zonas afectadas, desplegó a más de 100 especialistas en la República Democrática del Congo, entregó 40 toneladas de equipos y suministros médicos, y apoyó la instalación de centros de tratamiento contra el ébola.
Con información de ONU Noticas
Foto: captura de pantalla










































