El director regional de la Organización Mundial de la Salud para Europa, Hans Henri P Kluge, advirtió que cerca de 10 mil muertes en exceso relacionadas con el calor se han registrado durante el verano en cinco países europeos, mientras las altas temperaturas mantienen una creciente presión sobre la salud pública y los sistemas sanitarios de la región.
Europa se calienta aproximadamente al doble del promedio mundial, por lo que Kluge alertó: “Casi 10 mil muertes en exceso y el verano todavía no ha terminado”, además señaló que los gobiernos deben dejar de considerar las olas de calor como fenómenos meteorológicos y comenzar a atenderlas como emergencias sanitarias recurrentes y potencialmente mortales.
Ante este panorama, la OMS presentó una nueva guía para elaborar planes permanentes de acción frente al calor, con medidas de gobernanza, sistemas de alerta temprana, identificación de grupos vulnerables, comunicación pública, vigilancia epidemiológica y preparación de los servicios de salud antes de que las temperaturas alcancen su máximo.
El organismo también pidió fortalecer la capacidad de los hospitales, debido a que el calor aumenta las hospitalizaciones y puede afectar el suministro eléctrico, la refrigeración y los sistemas informáticos, mientras países como Armenia, Georgia, Kazajistán, Polonia y Ucrania evalúan la seguridad de sus centros sanitarios con el respaldo de la OMS.
Kluge recordó que el calor causó más de 200 mil muertes en Europa durante los últimos cuatro años y que la mortalidad por altas temperaturas aumentó 30 por ciento en dos décadas, aunque aseguró que muchas víctimas pueden evitarse mediante alertas oportunas, acceso al agua y la sombra, ciudades más frescas y atención prioritaria a la población vulnerable.
Con información de agencias
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