La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció que durante su sexenio se invertirán 20 mil millones de pesos en el saneamiento y la restauración de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, una estrategia que beneficiará a más de 25 millones de habitantes de diez estados del país.
La mandataria federal precisó que entre 2025 y 2026 se habrán destinado cerca de 2 mil 500 millones de pesos a estas acciones, cuyo objetivo es recuperar de manera permanente tres de las cuencas más contaminadas del país, de acuerdo con estudios de la Comisión Nacional del Agua y del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua.
“Es un trabajo muy intenso. A la fecha, llevamos cerca de 2 mil 500 millones de pesos invertidos entre 2025 y 2026, pero en total son 20 mil millones de pesos que se destinarán para que estos tres ríos queden saneados”, afirmó Claudia Sheinbaum durante la conferencia matutina “Las mañaneras del pueblo”.
Sheinbaum Pardo explicó que la contaminación de los ríos proviene principalmente de drenajes municipales, descargas industriales que incumplen la normativa, acumulación de azolve y tiraderos de basura, por lo que el proyecto incluye colectores marginales, plantas de tratamiento, humedales, desazolve de cauces, reforestación de laderas y campañas de participación ciudadana.
La secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Alicia Bárcena Ibarra, detalló que el río Lerma-Santiago tiene una extensión de mil 360 kilómetros y beneficia a 21.4 millones de habitantes del Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit.
Agregó que el río Tula abarca 191 kilómetros y tiene impacto en 800 mil habitantes del Estado de México e Hidalgo, mientras que el río Atoyac recorre 162 kilómetros y beneficia a 3.7 millones de personas de Tlaxcala y Puebla.
Bárcena Ibarra informó que se desarrollan 93 proyectos coordinados para atender integralmente las cuencas, en las que se han recorrido más de 340 kilómetros y muestreado 322 sitios con la participación de más de 6 mil personas.
Durante estos trabajos se identificaron 3 mil 202 descargas domésticas e industriales contaminantes, 479 tiraderos clandestinos y 460 industrias potencialmente contaminantes consideradas prioritarias, además de que 22 por ciento del suelo presenta riesgo de deforestación y se han restaurado 11 áreas naturales protegidas.
Para mejorar la calidad del agua se construirán diez plantas de tratamiento y se rehabilitarán, ampliarán u optimizarán otras 23, además de instalar colectores en 94 kilómetros, realizar 280 inspecciones con la Profepa y la Conagua, y colocar ocho estaciones automáticas de monitoreo.
En materia ambiental se han restaurado 24 kilómetros de áreas revegetadas y 14 kilómetros de zonas forestales, instalado cuatro trampas para basura flotante, reforestado 4 mil 639 hectáreas y destinado voluntariamente mil 700 hectáreas a la conservación.
Las acciones para prevenir inundaciones incluyen el desazolve de 41 kilómetros de cauces, la estabilización de 24.1 kilómetros de taludes, la instalación de 28 estaciones de monitoreo y la recuperación de 253 kilómetros de zona federal en los ríos, así como la optimización de drenajes y presas.
El proyecto también contempla la construcción de nueve parques para reconectar a la población con los ríos, mientras que más de 40 mil personas han participado en jornadas de limpieza, durante las cuales se recolectaron 4 mil 667 toneladas de basura.
El director general de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales López, señaló que la primera etapa de intervención en el río Atoyac comprende 63 kilómetros y presenta un avance de 85 por ciento.
Los trabajos en esta cuenca incluyen 12 kilómetros de líneas para reúso de agua, cuatro plantas de tratamiento, 40 kilómetros de colectores, 20 kilómetros de desazolve, la reforestación de mil 154 hectáreas, el ordenamiento de 371 descargas y la eliminación de 110 tiraderos de basura.
Morales López añadió que también se crearán espacios públicos y se instalará un Centro de Vigilancia y Protección de Aguas Nacionales para mantener un monitoreo permanente del río Atoyac.
En el río Tula, la primera etapa abarca 74 kilómetros y registra un avance de 62 por ciento, con el desazolve de 5.2 kilómetros, la instalación de cinco estaciones para medir la calidad del agua y la extracción de 110 mil metros cúbicos de lirio de la presa Endhó.
También se rehabilita la planta de tratamiento de aguas residuales de la Comisión Federal de Electricidad, se construyen seis kilómetros de obras contra inundaciones y 28 kilómetros de colectores, además de reforestar 663 hectáreas, eliminar 19 tiraderos y regularizar 140 descargas.
En el río Lerma-Santiago, la primera etapa comprende 65 kilómetros y alcanza un avance de 90 por ciento, con el desazolve de 16 kilómetros, seis plantas de tratamiento, paneles solares en siete instalaciones, 26 kilómetros de colectores y tres estaciones para evaluar la calidad del agua.
En esa cuenca también se han reforestado 2 mil 822 hectáreas, eliminado 71 tiraderos de basura y creados espacios públicos, además de instalar un Centro de Vigilancia y Protección de Aguas Nacionales.
El titular de la Conagua destacó que también se realizan trabajos en el río Tijuana, donde existen ocho obras en proceso y se prevé iniciar cinco proyectos adicionales el próximo año, mientras que en los ríos de Acapulco se desarrollan labores de desazolve y protección.
En el río Nogales se instalan dos plantas de tratamiento y se reubican colectores, mientras que las acciones para el saneamiento y la recuperación del río Sonora comenzarán durante este año.
Foto de cortesía




































