El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) puso en marcha dos iniciativas globales para atraer inversiones, fortalecer las empresas y generar empleos mejor remunerados en países en desarrollo, informó Alexander De Croo, administrador del organismo, durante las Reuniones Anuales del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, celebradas en Bangkok, Tailandia.
El anuncio se produce ante el desafío de incorporar a mil 200 millones de jóvenes al mercado laboral durante la próxima década, mientras que las proyecciones contemplan la creación de apenas 400 millones de puestos de trabajo, una diferencia que evidencia la necesidad de ampliar las oportunidades laborales.
«Los países en desarrollo tienen un potencial económico enorme y planes ambiciosos de crecimiento y creación de empleo. Nuestro papel es apoyar esas ambiciones y ayudar a convertirlas en resultados reales para las personas», declaró Alexander De Croo, administrador del PNUD.
El funcionario explicó que las nuevas estrategias permitirán vincular las prioridades económicas de cada país con fuentes de financiamiento y asesoría especializada, mediante la colaboración entre gobiernos, organismos internacionales de desarrollo e inversionistas privados.
«Nuestras nuevas iniciativas ayudarán a conectar las prioridades de los países con la financiación y la experiencia necesarias. Trabajando con gobiernos, bancos de desarrollo e inversores privados, podemos convertir la inversión en empresas más fuertes, empleos más numerosos y mejor pagados, y mayores ingresos para las personas», añadió De Croo.
Dos iniciativas para impulsar el empleo
El Acelerador de la Inversión buscará facilitar la llegada de capital a las economías en desarrollo mediante el fortalecimiento de las políticas y regulaciones, la preparación de proyectos viables para recibir financiamiento y la vinculación con inversionistas interesados en participar en su ejecución.
Por su parte, el Fondo de Empleo para la Prosperidad se enfocará en identificar sectores con mayor capacidad para generar puestos de trabajo, vincular las competencias de los trabajadores con las necesidades empresariales y reducir los obstáculos que enfrentan las compañías para invertir y contratar personal.
Ambas estrategias aprovecharán la experiencia del PNUD en financiamiento para el desarrollo, organismo que actualmente brinda apoyo a más de 100 países para fortalecer sus sistemas financieros y ha identificado más de 700 áreas de oportunidad de inversión relacionadas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en más de 50 naciones.
Desde 2022, las acciones respaldadas por el organismo han contribuido a orientar o movilizar más de 920 mil millones de dólares de recursos públicos y privados destinados al cumplimiento de los ODS, mediante proyectos que buscan mejorar las condiciones económicas y sociales de la población.
Amplían alianzas para atraer inversiones
Como parte de esta estrategia, el PNUD amplía su cooperación con bancos de desarrollo, instituciones financieras e inversionistas privados, después de establecer un marco de colaboración con el Banco Mundial que contempla proyectos piloto en Nepal, Yemen, Haití, Líbano y Ghana.
Asimismo, durante las reuniones internacionales en Bangkok, el organismo contempla formalizar acuerdos con el Banco Europeo de Inversiones (BEI) y el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo (BERD), con el propósito de ampliar las alternativas de financiamiento para las economías emergentes.
Buscan reducir riesgos económicos
En el diálogo de alto nivel participaron el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga; el administrador del PNUD, Alexander De Croo; el presidente de Generali, Andrea Sironi, y el viceministro de Finanzas de Tailandia, Santitharn, quienes abordaron la importancia de los seguros y los mecanismos de protección financiera para atraer inversiones.
Durante el encuentro se expuso que las catástrofes naturales registradas en Asia durante 2025 provocaron pérdidas económicas por 65 mil millones de dólares, de las cuales únicamente 5 mil millones contaban con cobertura de seguros, lo que dejó a gobiernos, empresas y familias la responsabilidad de absorber el 92 por ciento restante.
Ante este panorama, los participantes destacaron la necesidad de fortalecer los instrumentos de aseguramiento y financiamiento de riesgos, con el propósito de proteger las actividades productivas, reducir las pérdidas económicas y generar mayor confianza entre los inversionistas.
Con información de ONU Noticias
Foto: Pop & Zebra en Unsplash





































