Un nuevo sismo de magnitud cercana a 4.8 sacudió este martes Granada y dejó tres personas heridas leves, informó Antonio Sanz, vicepresidente primero y consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias de la Junta de Andalucía, mientras las autoridades activaron medidas preventivas ante los daños materiales y la sucesión de nuevas réplicas, incluido el desalojo de zonas de la Alhambra y el cierre temporal de edificios municipales.
De acuerdo con agencias de información, el movimiento se registró alrededor de las 10:37 horas en el área metropolitana de Granada, entre los municipios de Gójar y Alhendín, según distintas actualizaciones del Instituto Geográfico Nacional, tras lo cual se produjeron varias réplicas, entre ellas una de magnitud 4.2, mientras los servicios de emergencia recibieron cientos de avisos por grietas, desprendimientos y episodios de ansiedad.
La actividad sísmica obligó a desalojar de manera preventiva los Palacios Nazaríes, la Alcazaba, el Generalife y otros espacios de la Alhambra, donde personal técnico inició revisiones para determinar las condiciones de seguridad antes de autorizar la reapertura, mientras el Metro de Granada redujo la velocidad de circulación a 30 kilómetros por hora y autoridades locales pidieron a la población alejarse de edificios ante el riesgo de caída de elementos.
El nuevo movimiento ocurrió después del fuerte terremoto registrado el pasado 15 de agosto en la provincia, que fue sentido en numerosos municipios y provocó desprendimientos, grietas en viviendas y daños en inmuebles históricos, además de decenas de réplicas que llevaron a vecinos de distintos barrios a permanecer durante horas en calles, parques y plazas, mientras técnicos y servicios de emergencia comenzaron revisiones estructurales en edificios afectados.
Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, pidió “máxima prudencia” ante la posibilidad de que continúe la actividad sísmica, mientras Antonio Sanz confirmó que las tres personas lesionadas presentan heridas leves y que una menor fue trasladada a un hospital, además de que bomberos y equipos de emergencia mantienen inspecciones en Granada y municipios de su área metropolitana, donde se han reportado principalmente grietas, caída de cascotes, daños en vehículos y episodios de ansiedad.
El enjambre sísmico mantiene bajo vigilancia a Granada ante la sucesión de movimientos registrados desde mediados de agosto, en una zona situada dentro de la cuenca granadina y considerada entre las de mayor actividad sísmica de la península ibérica, por lo que autoridades mantienen activos los protocolos de prevención y seguimiento ante la posibilidad de nuevas réplicas, mientras continúan las evaluaciones de edificios, monumentos e infraestructura para descartar riesgos para la población.
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