El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, reiteró el compromiso de su país con Medio Oriente y delineó una visión para la región basada en la diplomacia en un mensaje que busca apartar a China Rusia e Irán de una zona donde Washington quiere mantener su influencia.
‘Lo voy a decir bien claro: Estados Unidos seguirá siendo un aliado involucrado en Medio Oriente’, aseguró el jefe de la Casa Blanca, al cerrar una gira de cuatro días por la región centrada en fortalecer la posición de su país en la región e impulsar el flujo mundial de petróleo.

‘No nos alejaremos ni dejaremos un vacío para que lo llenen China, Rusia o Irán. Buscaremos consolidar este momento con un liderazgo estadunidense activo y de principios’, declaró en su primer viaje a Medio Oriente, donde visitó Israel, Cisjordania y Arabia Saudita.
Biden abogó por la diplomacia para resolver los conflictos, pero avisó que “en cualquier caso” Estados Unidos no dejará que Irán desarrolle un arma nuclear.
En su visita a Israel, Biden dijo durante una entrevista que usaría la fuerza militar contra Teherán como ‘último recurso’ si desarrolla una bomba nuclear, aunque se resistió a las presiones de las autoridades israelíes, que abogan por amenazas militares ‘creíbles’ para detener a la República Islámica.
Aunque las fuerzas estadunidenses continúan atacando objetivos en la región y están desplegadas enbases en todo Medio Oriente, el gobernante demócrata sugirió estar buscando un nuevo capítulo después de las invasiones del país a Irak y Afganistán. “Hoy me enorgullece decir que la era de las guerras terrestres en laregión, guerras que involucraron a un gran número de fuerzas estadunidenses, ya no está en marcha”.

El mandatario prometió también un paquete de mil millones de dólares para seguridad alimentaria en Medio Oriente y el norte de África, amenazada por la hambruna desde la invasión rusa de Ucrania, la cual ha detenido los embarques de cereales al mundo. Además, presionó a sus homólogos para que garanticen los derechos humanos, sobre todo los de las mujeres y para el ejercicio de la libre expresión.
En la cumbre, tal y como quería EEUU, se habló sobre la posibilidad de que países de la región coordinen sus sistemas de defensa aérea para hacer frente a los cohetes, drones y misiles de Irán y los grupos a los que apoya, incluidos los rebeldes hutíes del Yemen.

Esa integración militar incluiría también el intercambio de inteligencia sobre posibles amenazas, según el comunicado final de la reunión difundido por la agencia oficial de noticias saudí, SPA.
Pese a la tensión con Irán, Biden alejó la posibilidad de una nueva guerra con tropas estadounidenses en la región después de los conflictos de Irak y Afganistán.
Por su parte, el príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, al presidir una cumbre, señaló que las ‘políticas poco realistas’ para reducir las emisiones de dióxido de carbono podrían alimentar una ‘inflación excepcional’ y señaló que Riad puede aumentar su producción petrolera de 10 millones de barriles diarios hasta 13 millones.
Los líderes de los países del Golfo Pérsico, así como los de Egipto, Jordania e Irak, saludaron en un comunicado conjunto las afirmaciones de Biden sobre las asociaciones estratégicas plurianuales en materia de seguridad y cooperación en la región. Funcionarios sauditas indicaron que querían dejar atrás el tema del asesinato en 2018 del periodista Jamal Khashoggi, un día después de que Biden lo mencionó en su primer encuentro con Bin Salmán.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































