Al menos 27 personas murieron a consecuencia del paso del huracán Otis por Guerrero, en especial en Acapulco.
La tormenta de categoría 5 golpeó el icónico balneario turístico con vientos máximos sostenidos de 260 km/h y rachas de hasta 315 km/h, uno de los huracanes más fuertes que se hayan registrado en el Pacífico mexicano.
El número de muertes y cuatro desapariciones fueron confirmados por Rosa Icela Rodríguez, secretaria de Seguridad y Protección Ciudadana del país, durante la conferencia de prensa matutina de la presidencia.

La funcionaria indicó que el sector hotelero fue especialmente afectado y agregó que el sistema de alerta antisísmico de la ciudad también había resultado dañado.
La telefonía, internet y gran parte del servicio eléctrico quedaron dañados por la tormenta que se fortaleció el miércoles en pocas horas, lo que redujo las posibilidades de la población para prepararse.
‘Los modelos de pronósticos internacionales no prevenían en un inicio que el huracán creciera como hizo ni que afectara Acapulco. Fue algo atípico y un escenario poco probable’, señaló la secretaria.

De acuerdo con el informe de esta mañana del gabinete de seguridad y de la Coordinación Nacional de Protección Civil, presentado por la funcionaria, en el sector carretero hay seis cierres a causa de la caída de árboles, los deslaves y el desbordamiento de cuerpos de agua, como el río Papagayo. Se dan sobre todo en la autopista del Sol y la carretera federal.
Con información de agencias
Foto de X




































