Una llamarada solar de clase X5.1 registrada este martes provocó apagones de radio generalizados en distintas regiones del planeta. La erupción alcanzó su punto máximo a las 10:04 GMT en la mancha solar AR4274, según la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
El fenómeno generó interrupciones de nivel R3 en África y Europa, afectando las comunicaciones de alta frecuencia y operaciones aéreas.
La NOAA prevé que los efectos continúen durante los próximos días, con posibilidad de nuevas llamaradas y tormentas geomagnéticas severas, durante la madrugada del 12 de noviembre se registró una tormenta geomagnética de nivel G4 que dio lugar a auroras visibles en latitudes medias.

Los cielos se iluminaron con tonos verdes y violetas en regiones de Norteamérica y Europa donde habitualmente no se observan estos fenómenos.
Expertos del Centro de Predicción del Clima Espacial advirtieron que la actividad solar continuará elevada hasta el 14 de noviembre. Una eyección de masa coronal emitida el 11 de noviembre viaja rumbo a la Tierra y podría generar una nueva tormenta de categoría G4 con un índice KP de hasta 8.
La física solar Steph Yardley explicó que el evento incluye una inusual radiación detectada a nivel del suelo, fenómeno registrado solo 75 veces desde 1942, en donde las partículas energéticas emitidas por el Sol alcanzan velocidades superiores a siete millones de kilómetros por hora y representan un riesgo para satélites y comunicaciones.
Científicos consideran que este episodio es parte del Ciclo Solar 25, una etapa de alta energía que alcanza su punto máximo entre 2024 y 2025.
El incremento de llamaradas y eyecciones de plasma marca un momento clave en la observación del Sol y en la preparación global ante los efectos del clima espacial.
Con información de Agencias
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