En total, faltan unos 900 millones de tampones en todo Estados Unidos. Esta escasez ha provocado que el precio del producto se encarezca hasta un 10% en los últimos meses.
El problema comenzó por la falta de mano de obra por brotes de Covid en las principales fábricas de tampones de todo el país y se ha agravado por la escasez de suministros como el algodón y el plástico, que han subido de precio. Así lo ha afirmado un portavoz de ‘Edgewell’, fabricante de los tampones ‘O.B.’ y ‘Playtex’.

De hecho, ‘Procter & Gamble’, empresa fabricante de la marca ‘Tampax’, asegura que están produciendo tampones ‘las 24 horas para satisfacer la creciente demanda’. Sin embargo, también afirma que el producto ha desaparecido en algunas de las tiendas del país norteamericano.
Es el caso de las cadenas de farmacias estadounidenses CVS y Walgreens. Ambas han confirmado que en varios de sus establecimientos no quedan existencias de algunas marcas de tampones, y que están actuando para solucionar el problema en la mayor brevedad posible.
Patrick Penfield, especialista en la administración de cadenas de suministro, asegura que la propia escasez ha hecho que aumentase la demanda recientemente y compara esta situación a la producida por la pandemia con el papel higiénico.

Los consumidores, al ver que quedan pocas existencias del producto, compran más para asegurarse de que no se quedan sin él en un futuro próximo. No obstante, Penfield prevé que el problema se solucionará en los próximos seis meses.
Con información de Agencias
Foto: Freepik / Pixabay



































