Claudia Sheinbaum hizo historia al convertirse en la primera presidenta de México, hoy asumió el cargo frente al Congreso de la Unión, en una ceremonia donde fue vitoreada por simpatizantes y legisladores.
Acompañada por el expresidente Andrés Manuel López Obrador, Sheinbaum recibió la banda presidencial, marcando un nuevo capítulo en la política mexicana.
En su primer discurso como presidenta, Sheinbaum rindió homenaje a López Obrador, a quien describió como «el presidente más querido» y «el mejor de México». En reconocimiento a su predecesor enfatizó el compromiso de continuar con el proyecto de la Cuarta Transformación y prometió consolidar el «humanismo mexicano» como la base de su gobierno.

La presidenta de México destacó la importancia histórica de que una mujer ocupe la presidencia por primera vez, afirmando que es un triunfo para todas las mujeres de México.
Hizo un llamado a usar el término «presidenta» y reconoció la lucha de las mujeres invisibilizadas que hicieron posible este momento.
Sheinbaum Pardo también presentó un decálogo que regirá su gobierno, en el que reafirma su compromiso con la austeridad, la honestidad y la equidad de género. La continuidad del proyecto de López Obrador, junto con su enfoque en el bienestar social, será clave en su mandato.

En su mensaje también resaltó la lucha de los pueblos indígenas y afroamericanos, agradeciendo la reciente reforma constitucional que otorga mayores derechos a estas comunidades. Con ello, Sheinbaum reafirmó su compromiso con la justicia social y la inclusión.
Al final de su intervención, Sheinbaum aseguró a la nación que no les defraudará y que seguirá haciendo historia. Su gobierno, que durará hasta 2030, promete seguir transformando el destino de México.
Con información de agencias
Foto de cortesía



































