Casi la mitad de la infancia mundial, equivalente a mil 100 millones de menores, vive expuesta a por lo menos tres peligros climáticos simultáneos, advirtió Catherine Russell, directora ejecutiva del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, al presentar un informe sobre sus efectos en la salud, educación y seguridad infantil.
El análisis de Unicef señala que mil 800 millones de niños enfrentan sequías, mil 500 millones olas de calor y mil 200 millones temperaturas extremas, mientras más de cuatro millones podrían estar expuestos hasta a seis amenazas, pues “la vida de los niños sigue siendo trastornada”, aseguró Catherine Russell.
La combinación más extendida comprende sequía, calor extremo y olas de calor, condiciones que afectan al mismo tiempo a más de 296 millones de menores, además de destruir cosechas, contaminar fuentes de agua y cerrar escuelas y hospitales, con consecuencias que pueden prolongarse mucho después de cada desastre natural.
En América Latina y el Caribe, 59 millones de niños están expuestos al menos a tres peligros climáticos superpuestos, principalmente sequías, calor e inundaciones, mientras Brasil y México concentran algunos de los mayores números de menores afectados, debido en parte al tamaño de sus poblaciones infantiles y a la desigualdad en servicios.
Unicef pidió reducir emisiones y fortalecer escuelas, hospitales, sistemas de agua y mecanismos de protección social capaces de responder ante emergencias climáticas, pues “cuando mejoramos la infraestructura pensando en los niños, los protegemos de las amenazas actuales y ayudamos a asegurar su futuro”, afirmó Catherine Russell.
Con información de ONU Noticias
Foto: Freepik




































