La Cámara de Diputados aprobó en lo general y lo particular el proyecto para eliminar el horario de verano, presentado por el presidente, Andrés Manuel López Obrador.
Con 445 votos a favor, 8 en contra y 33 abstenciones, el Pleno de San Lázaro avaló la modificación al dictamen que expide la Ley de los Husos Horarios en los Estados Unidos Mexicanos para establecer un horario estándar en el territorio nacional y uno estacional en municipios de la zona fronteriza norte.
De esa manera, la minuta será turnada a la Cámara de Senadores para su respectiva derogación.

De aprobarse de igual modo en la Cámara Alta, para el 2023 la ciudadanía mexicana dejaría de ‘cambiar sus relojes’ en el primer domingo de abril y el último de octubre, tal cual se había practicado desde 1996, cuando se implementó por primera vez en el gobierno del entonces presidente, Ernesto Zedillo. Esto, con el objetivo de ahorrar energía eléctrica, aprovechar la luz y disminuir los recursos utilizados para su producción.
La resolución de la Cámara Baja suscitó tres días después que la iniciativa se aprobara en la Comisión de Energía, la cual determinó que las regiones del norte de la República que aplicarían el horario estacional serían Coahuila (los municipios de Ocampo, Acuña, Zaragoza, Jiménez, Piedras Negras, Nava, Guerrero e Hidalgo), Nuevo León (Anáhuac) y Tamaulipas (Nuevo Laredo, Guerrero, Mier, Miguel Alemán, Camargo, Gustavo Díaz Ordaz, Reynosa, Río Bravo, Valle Hermoso y Matamoros).

Otro más será aplicado para Chihuahua (Janos, Ascensión, Juárez, Práxedis G. Guerrero, Guadalupe, Coyame del Sotol, Ojinaga y Manuel Benavides), Baja California (Ensenada, Playas de Rosarito, Mexicali, Tecate y Tijuana) y Sonora (San Luis Río Colorado, Puerto Peñasco, General Plutarco Elías Calles, Caborca, Altar, Sáric, Nogales, Santa Cruz, Cananea, Naco y Agua Prieta).
De acuerdo a la explicación de motivos con la que llegó a la Comisión, el horario de verano no habría registrado mejoras en el consumo eléctrico de electricidad y, por el contrario, se demostró que su implementación conlleva afectaciones a la salud humana.

La razón que dieron fue que la población de infantes y adolescentes pueden sufrir trastornos en la conciliación del sueño, aumentando de esa manera la presencia de somnolencia en el periodo de adaptación.
Con información de Agencias
Foto: Pixabay




































