Bao Fan, el director ejecutivo de China Renaissance Holdings, no ha podido ser contactado en los últimos días, informó la firma durante una actualización de mercado.
El anuncio ha renovado las preocupaciones sobre una posible represión del gobierno chino contra personalidades del mundo financiero y tecnológico.
Las acciones de la firma de inversión se desplomaron el viernes, luego de que los accionistas se enteraran de que ‘no se había podido contactar a Bao Fan’.
La junta agregó que no tenía conocimiento de ‘ninguna información que indique que la falta de disponibilidad de Bao está o podría estar relacionada con el negocio y/o las operaciones del grupo’.
Sobre el tema la empresa no especificó cuánto tiempo lleva desaparecido. Sin embargo, el servicio de noticias de negocios chino Caixin citó fuentes que dijeron que el personal no había podido contactarlo durante dos días.

El comunicado también informó que el presidente de la empresa, Cong Lin, fue detenido por las autoridades en septiembre pasado por su trabajo anterior en el banco estatal ICBC.
China Renaissance parece no haber emitido comentarios sobre la situación de Cong. Ya no figura como ejecutivo en el sitio de la empresa ni en su informe provisional más reciente.
Quién es y cómo se hizo millonario
Su desaparición ha despertado muchas preguntas sobre este empresario asiático, arquitecto de las principales fusiones de compañías tecnológicas en su país.
Bao, un emprendedor de 52 años que a finales de los 80 fue estudiante en la Universidad de Fudan, apareció en el mapa del gigante asiático cuando las empresas tecnológicas del país empezaron a crecer a un ritmo vertiginoso.
En 2005, tras trabajar en la década de los años 90 en Credit Suisse y Morgan Stanley durante el auge de Internet, fundó China Renaissance para apoyar a los empresarios tecnológicos en China.

La institución, creada como una firma de asesoría financiera, varió su rumbo pare centrarse hoy en día en banca de inversión, además de gestión de inversiones y patrimonio.
Desde sus inicios, Bao y su firma protagonizaron más de una docena de acuerdos de alto perfil, entre los que se incluyen las fusiones de las plataformas de transporte compartido Didi -conocida como el Uber chino- y Kuaidi o la empresa de entrega de alimentos Meituan con la de crítica de restauración Dianping.
China Renaissance también ejerció el papel de colocador de deuda en la oferta pública inicial de 2.000 millones de dólares en los EE. UU. para el gigante chino del comercio electrónico JD.com en 2014 y en la operación de 5.400 millones de dólares para la plataforma de vídeos cortos en Hong Kong en 2021, según varios medios locales.

Bao, como director ejecutivo de la entidad, realizó los movimientos pertinentes para que la firma empezara a cotizar en el parqué hongkonés desde 2018.
La compañía, que anunció este jueves la desaparición de su fundador, no especificó el periodo de tiempo que lleva sin recibir noticias de Bao, pero el portal económico Caixin, citando fuentes propias, aseguró que el personal de China Renaissance no ha sido capaz de contactar con él desde hace dos días.
Desapariciones inexplicables
La desaparición de Bao, uno de los principales inversores en tecnología de China, se suma a la lista de ejecutivos chinos que han desaparecido repentinamente durante períodos sin explicación.
Según la revista Forbes, al menos media docena de multimillonarios han desaparecido por períodos en los últimos años, tras reportar enfrentamientos con el Partido Comunista de China.

En varios casos, se sospechaba que se habían visto envueltos en investigaciones de corrupción, impuestos u otras conductas indebidas.
Las ausencias incluyen al fundador del grupo Fosun, Guo Guangchang, conocido como el Warren Buffet de China, quien desapareció durante varios días en 2015.
El empresario chino-canadiense Xiao Jianhua también fue secuestrado en 2017. Había sido una de las personas más ricas de China y el año pasado fue encarcelado por corrupción.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































