Francia, Alemania y Reino Unido advirtieron que están dispuestos a adoptar medidas defensivas contra Irán tras los ataques con misiles y drones contra países del Golfo. Las potencias europeas señalaron que protegerán sus intereses y los de sus aliados ante la escalada regional.
De acuerdo con agencias de información, la advertencia se produce tras la operación militar conjunta de Estados Unidos e Israel contra instalaciones iraníes y la posterior respuesta de Teherán con proyectiles hacia Israel y bases estadounidenses en la región.
Los gobiernos europeos condenaron los ataques iraníes contra Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Qatar, Kuwait y Jordania, países que no participaron en la ofensiva inicial. Afirmaron que estas acciones constituyen una violación de soberanía y un riesgo para la estabilidad regional.
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump estimó que la guerra contra Irán podría prolongarse hasta cuatro semanas y defendió la ofensiva como necesaria para neutralizar amenazas. Irán respondió con oleadas de misiles y advirtió que intensificará sus acciones militares.
Analistas internacionales consideran que la campaña militar busca debilitar o provocar un cambio en el régimen iraní, lo que podría ampliar el conflicto a múltiples frentes en Medio Oriente. La rápida respuesta de Teherán refleja que percibe la ofensiva como una amenaza existencial.
La ONU y la Liga Árabe alertaron que la escalada pone en riesgo la paz internacional y podría desestabilizar el Golfo Pérsico, zona clave del comercio energético mundial. Expertos advierten que el conflicto podría prolongarse y generar consecuencias globales imprevisibles.
Con información de agencias




































