El Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, que se conmemora cada 11 de febrero, visibiliza los desafíos que enfrentan mujeres y niñas en el ámbito científico y tecnológico, así como los avances en materia de igualdad de género.
Este año la fecha coincide con dos hitos relevantes: el décimo aniversario de la conmemoración y el trigésimo aniversario de la Declaración y Plataforma de Acción de Pekín, considerados referentes en la promoción de los derechos de las mujeres a nivel internacional.
La directora general de la Unesco, Audrey Azoulay, señaló que las mujeres científicas aún enfrentan obstáculos estructurales, como menor acceso a financiamiento, menos oportunidades de publicación y limitada presencia en cargos de liderazgo. Además, perciben en promedio 85 % del salario que reciben sus homólogos masculinos.
Pese a los avances recientes, la brecha persiste. Las mujeres representan 35 % del total de estudiantes en carreras de ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas (STEM, por sus siglas en inglés) y solo 22 han sido galardonadas con el Premio Nobel en disciplinas científicas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, afirmó que las mujeres constituyen apenas un tercio de la comunidad científica mundial. “Privadas de financiación adecuada, oportunidades de publicación y puestos de liderazgo en las universidades, las mujeres y las niñas enfrentan una ardua batalla para desarrollar carreras en STEM”, sostuvo.
Advirtió que la baja representación femenina, particularmente en áreas como la inteligencia artificial, contribuye al desarrollo de tecnologías sesgadas y a la reproducción de desigualdades.
Para revertir esta situación, Guterres pidió ampliar las oportunidades mediante becas, prácticas profesionales y programas de mentoría, así como fortalecer entornos laborales inclusivos y promover la participación de niñas en STEM desde edades tempranas. “Podemos y debemos hacer más para nivelar el terreno de juego”, afirmó.
En vísperas de la conmemoración, premios Nobel compartieron con la Unesco la importancia de la diversidad en la investigación. La profesora Anne L’Huillier consideró que una mayor participación femenina beneficiaría al desarrollo científico global.
El doctor William D. Phillips, premio Nobel de Física, destacó que la inclusión de perspectivas diversas en los equipos de investigación permite resolver problemas complejos que, de otro modo, permanecerían sin solución.
Entre los ejemplos de liderazgo femenino se encuentra Tiphaine Lucas, coordinadora de programas de la Iniciativa de Acción contra las Minas y Rehabilitación de Tierras de la FAO en Ucrania, quien trabaja en la recolección de muestras de suelo en zonas potencialmente contaminadas para facilitar la recuperación agrícola.

Durante la conmemoración también se realizó una mesa redonda en la sede de la ONU en Nueva York con la participación de 16 mujeres astronautas, cerca del 20 % del total mundial.
Amanda Nguyen, astronauta y fundadora de Rise, señaló ante la Asamblea que “los sueños de las mujeres supervivientes siguen siendo importantes, incluso los más extraordinarios, como volar al espacio”.
De acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud, más de la mitad de las mujeres que trabajan en STEM han sufrido acoso sexual.
El evento concluyó con un llamado a que los gobiernos adopten medidas concretas para cerrar la brecha de género en ciencia. Philémon Yang pidió impulsar políticas específicas e inversiones sostenidas en educación STEM y exhortó a traducir los compromisos en acciones.
Asimismo, el recientemente adoptado Pacto para el Futuro subraya el papel de la ciencia como motor para alcanzar la igualdad de género y eliminar barreras estructurales.
Con información de ONU Noticias.
Foto: Freepik




































