Los peores temores de los equipos de rescate que buscaban al desaparecido sumergible Titán se confirmaron.
La Guardia Costera de Estados Unidos (USCG) anunció este jueves que un robot no tripulado halló restos del sumergible en el fondo del océano, por lo que consideran que sus 5 pasajeros murieron.
Los cinco fragmentos encontrados incluyen ‘la cubierta trasera del sumergible’ y un cono de la parte delantera de la nave y fueron hallados a unos 500 metros de la proa del Titanic.
El contraalmirante John Mauger aseguró en rueda de prensa que los fragmentos hallados hacen pensar en ‘una implosión catastrófica’ en la cabina del sumergible como resultado de una falla en el casco, aunque todavía debe investigarse qué sucedió realmente y cuándo.

Mauger dijo que es demasiado pronto para determinar cuál fue el momento de la implosión.
Cuatro días de angustia
El Titán perdió toda comunicación con el exterior el domingo 18 de junio durante una inmersión con cinco personas a bordo hacia los restos del transatlántico Titanic, asentados desde 1912 en el fondo marino a unos 3.800 metros de profundidad frente a la costa canadiense de Terranova, en el océano Atlántico.
La desaparición de la embarcación condujo a una enorme operación de rescate internacional en la que participaron fuerzas y medios estadounidenses, canadienses, británicos y franceses.
¿Quiénes se encontraban a bordo?
Stockton Rush, de 61 años, director ejecutivo y fundador de OceanGate. El empresario estadounidense ideó la expedición al Titanic y con frecuencia acompañaba a los turistas, pilotando el aparato.
Hamish Harding, multimillonario británico y explorador, de 58 años.
Shahzada Dawood, de 48 años, vicepresidente de Engro Fertilizers, el segundo mayor fabricante de fertilizantes de Pakistán.

Su hijo Suleman, de 19 años. Ambos de nacionalidad británica.
Paul-Henry Nargeolet, de 77 años, piloto francés de sumergibles, experto en el Titanic, quien había visitado el naufragio decenas de veces.
96 horas de oxígeno
El submarino Titán perdió el contacto con su buque nodriza Polar Prince el pasado domingo, alrededor de una hora y 45 minutos después del inicio de la inmersión. Los restos del famoso naufragio yacen a 3.800 metros de profundidad en el fondo del Atlántico, a unos 600 km de la costa de Terranova, Canadá.

El aparato con capacidad de sumergirse hasta 4.000 metros contaba con oxígeno para 96 horas, según el operador de la nave OceanGate Expeditions.
Se calculaba que el suministro de oxígeno de la nave se debía agotar aproximadamente a las 7:08 (GMT) de este jueves.
‘Momento extremadamente triste’
OceanGate ha dado por muertos a los tripulantes de Titán, según un comunicado de la empresa estadounidense compartido este jueves por medios locales.
‘Ahora creemos que nuestro director ejecutivo Stockton Rush, Shahzada Dawood y su hijo Suleman Dawood, Hamish Harding y Paul-Henri Nargeolet, lamentablemente se han perdido’, reza el texto.

‘Estos hombres eran verdaderos exploradores que compartían un espíritu distintivo de aventura y una profunda pasión por explorar y proteger los océanos del mundo’, añade.
La empresa con sede en Wasghington señala que es un ‘momento extremadamente triste’ para sus empleados, que asegura están ‘exhaustos y profundamente afligidos’ por dicha pérdida, y traslada sus condolencias a las familias de las cinco víctimas.
Asimismo, da las gracias a todas aquellas organizaciones de la comunidad internacional y personas que aportaron una amplia variedad de recursos y trabajaron arduamente durante los últimos días para intentar hallar la embarcación.
Advertencias
Los viajes comerciales a bordo del Titan, de 6,7 metros de eslora, hacia los restos del Titanic que OceanGate ha realizado desde 2021, cuestan 250.000 dólares por persona, según el sitio web de la operadora.

Líderes de la industria de embarcaciones sumergibles habían advertido a la empresa OceanGate sobre sus preocupaciones acerca de la seguridad de los viajes realizados por la compañía, reveló el martes The New York Times.
El periódico tuvo acceso a una carta firmada en 2018 por más de 30 especialistas de la Sociedad de Tecnología Marina, con sede en Washington, y dirigida al director ejecutivo y fundador de OceanGate, Stockton Rush, en la que expresaron ‘unánimemente’ su preocupación por el hecho de que la empresa no realizara evaluaciones de riesgos con expertos externos.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































