Susana Calderón Jenkins, esposa de Manuel Lapuente, recordó la faceta familiar del entrenador durante un homenaje en Puebla, donde familiares, amigos y representantes del futbol mexicano compartieron anécdotas sobre su vida y sus aportaciones al deporte nacional.
La ceremonia, realizada en la Sala de Despedida Multisensorial de Bosque Eterno, reunió testimonios sobre el esposo, padre, abuelo y amigo, además del estratega que dejó una huella en la historia del Puebla y en quienes compartieron su trayectoria. sintesis.mx
Durante su intervención, Susana Calderón Jenkins evocó recuerdos familiares y detalles que conservan un significado especial, entre ellos el aroma de la vainilla, vinculado con conversaciones y momentos compartidos en familia.

Lo describió como un hombre que supo querer, enseñar y acompañar, e invitó a los asistentes a preservar su memoria mediante el cariño, la generosidad y las experiencias que dejó en cada persona.
En el ámbito deportivo, Luis Enrique Fernández, exfutbolista y colaborador de Lapuente, recordó el campeonato que el Puebla conquistó frente a Chivas en 1983 y la manera en que el entrenador convirtió al conjunto poblano en un equipo competitivo durante los años ochenta. e-consulta.com
Por su parte, el periodista deportivo Pepe Hanan destacó la influencia del director técnico en la identidad futbolística de Puebla, al señalar que su llegada contribuyó a consolidar una generación de aficionados al equipo local.

Al evocar los campeonatos y las celebraciones que marcaron la historia deportiva de la ciudad, Hanan sostuvo que resulta difícil comprender el futbol poblano sin reconocer las aportaciones de Manuel Lapuente.
Raúl Arias, amigo y colaborador del estratega en equipos como Necaxa, Tigres y Cruz Azul, resaltó la confianza que depositaba en sus jugadores y su capacidad para fortalecer a los equipos más allá de los resultados.
Entre sus enseñanzas, Arias destacó la importancia de contar con instalaciones adecuadas y mejores condiciones para el desarrollo de los futbolistas, como parte de una visión que buscaba dejar una huella en las nuevas generaciones.

Los testimonios coincidieron en que el legado de Lapuente trasciende los títulos y las canchas, pues también permanece en las enseñanzas que compartió, las personas a quienes inspiró y los vínculos que construyó a lo largo de su vida.
Diego Gómez de Alvear, director general de Bosque Eterno, señaló que honrar a quienes han fallecido implica mantener viva su historia y explicó que la sala fue concebida para realizar homenajes centrados en los recuerdos, las experiencias compartidas y el legado de cada persona. e-consulta.com
Ubicado en Plaza Bosques de Zavaleta, el espacio incorpora recursos audiovisuales y sensoriales para acompañar a las familias durante las despedidas y facilitar encuentros de memoria y reconocimiento, de acuerdo con la información del recinto.
Como parte del homenaje, Bosque Eterno presentó esta propuesta de acompañamiento, que combina recuerdos, elementos vinculados con la naturaleza y experiencias multisensoriales para que las familias compartan historias y celebren la vida de sus seres queridos.
Foto de cortesía




































