Al menos 160 personas murieron y cientos permanecen desaparecidas por las graves inundaciones registradas en Nepal y China, informó Stéphane Dujarric, portavoz de la Organización de las Naciones Unidas.
Las lluvias arrasaron comunidades, bloquearon carreteras y dañaron viviendas e infraestructura estratégica, mientras los equipos de emergencia intentan llegar a las poblaciones más afectadas y determinar la magnitud del desastre.
El secretario general de la ONU, António Guterres, expresó sus condolencias a las familias de las víctimas, deseó una pronta recuperación a las personas heridas y manifestó su solidaridad con quienes resultaron afectados.
En Nepal, alrededor de 10 mil familias requieren asistencia inmediata, de acuerdo con las autoridades, debido a los daños ocasionados en comunidades, mercados, carreteras, puentes e instalaciones hidroeléctricas.
Las inundaciones también interrumpieron el suministro eléctrico y dejaron incomunicadas diversas localidades, lo que dificulta las labores de búsqueda, rescate y distribución de ayuda humanitaria.
Naciones Unidas y sus socios humanitarios respaldan la respuesta encabezada por el Gobierno nepalés, bajo la coordinación de Lila Pieters Yahia, representante de la ONU en el país.
“Estamos tratando de responder a lo que claramente serán necesidades humanitarias enormes”, señaló Stéphane Dujarric, portavoz de Naciones Unidas.
Despliegan ayuda médica, alimentos y refugios
Dos integrantes de la Organización Mundial de la Salud se encuentran en las zonas afectadas con equipos médicos suficientes para atender a unas 10 mil personas durante tres meses, además de tiendas de campaña y apoyo logístico.
El Programa Mundial de Alimentos proporciona raciones de emergencia y asistencia logística a las autoridades, mientras que Unicef desplegará personal y camiones con suministros de socorro.
La Cruz Roja Nepalesa envió 200 paquetes de refugio de emergencia y Save the Children comenzó a movilizar personal hacia el distrito de Nuwakot.
El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo también moviliza recursos para apoyar la gestión de datos y coordinar la participación de voluntarios.
La oficina de la coordinadora residente de la ONU en Nepal y la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios gestionan imágenes satelitales y análisis de las zonas afectadas para orientar las labores de respuesta.
La comunidad humanitaria se mantiene preparada para ampliar la asistencia conforme se conozcan con mayor precisión las necesidades de la población, indicó Dujarric.
En China, Naciones Unidas reportó numerosas víctimas y daños graves en la región autónoma del Tíbet, donde la organización se declaró preparada para respaldar las acciones de emergencia encabezadas por las autoridades.
Con información de ONU Noticias
Foto: captura de pantalla




































