María Cecilia Arellano Pérez, presidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF (Sedif), informó que fueron actualizados los procesadores de implantes cocleares de niñas, niños, adolescentes y adultos jóvenes pertenecientes a 65 familias poblanas, después de que esta atención permaneciera suspendida durante años.
La renovación de los dispositivos representó una inversión de 33 millones 500 mil pesos y benefició a habitantes de Puebla capital y municipios como Izúcar de Matamoros, en la Mixteca poblana, y Zaragoza, ubicado al noreste del estado.
De acuerdo con el organismo, algunas familias esperaron hasta ocho años para obtener los nuevos equipos, debido a que sus procesadores anteriores habían quedado obsoletos.
Antes de recibir los dispositivos, cada persona fue valorada por audiólogos especializados, quienes evaluaron su capacidad auditiva y el funcionamiento de los implantes para determinar las características requeridas en cada caso.
Juan Bonilla, padre de dos jóvenes beneficiarios, explicó que sus hijos podrán volver a escuchar con los nuevos procesadores, pues sus equipos anteriores dejaron de funcionar adecuadamente y no habían podido sustituirlos durante varios años.
Entre los dispositivos entregados se encuentra el RONDO 3, un procesador externo que incorpora mayor sensibilidad en sus micrófonos y mejora la percepción de sonidos de baja intensidad.
A diferencia del implante coclear, que se coloca de manera permanente en el organismo, el procesador externo puede sustituirse para incorporar avances tecnológicos y responder a las necesidades auditivas de cada usuario.
En esta ocasión, las personas que utilizaban procesadores RONDO 1 y RONDO 2 recibieron equipos con mayor capacidad para captar y procesar sonidos.
La vida útil de estos dispositivos oscila entre cinco y 10 años, aunque puede variar según la evolución tecnológica, la disponibilidad de nuevos modelos y las necesidades particulares de cada persona.
Su renovación favorece la adquisición del lenguaje, el aprendizaje y la inclusión de quienes nacieron con pérdida auditiva en los ámbitos educativo, familiar y social.
Lorena Piedra, madre de una niña beneficiaria, señaló que el elevado costo de los procesadores dificultaba que su familia pudiera adquirir uno por cuenta propia, por lo que agradeció el apoyo recibido.
El Sedif indicó que la actualización de los equipos forma parte de sus programas de atención para personas con discapacidad auditiva, con prioridad para quienes carecen de recursos para sustituir estos dispositivos.
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