El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, participa este lunes en un debate realizado en la sede de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en Nueva York, en el que se trata el tema del tráfico de armas a nivel global y la problemática que dicha actividad desencadena
‘México hace un contundente llamado para prevenir las transferencias internacionales ilícitas de armas, el desvío del comercio y el tráfico transfronterizo’, señaló el canciller mexicano durante su primera intervención.

Asimismo, exhortó a los gobiernos a animar a sus respectivos sectores privados, en particular a las empresas relacionadas con la producción, distribución y venta de armamento, a establecer medidas de autorregulación conforme a las legislaciones domésticas, para prevenir que sus prácticas comerciales propicien activamente el tráfico ilícito de sus productos, pues actualmente priorizan sus ganancias sobre la seguridad y la paz mundial.
El tráfico de arsenal es ‘un fenómeno presente en todos los conflictos armados, que afecta gravemente y en múltiples dimensiones a la población civil, destruye el tejido social y propicia la violencia, en especial contra los grupos más vulnerables. Genera desplazamientos y flujos irregulares de personas que desean escapar de contextos de inseguridad. En contraste, las compañías productoras y distribuidoras de estas armas, con prácticas irresponsables, mantienen ingresos abundantes y en ascenso’, subrayó.

El titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) preside el debate sobre el tema en el UNSC –que fue propuesto por México, que este mes ocupa la presidencia rotativa de ese organismo—, en el que participarán los representantes de 50 delegaciones y se realiza en estos momentos en la sede del Consejo, en Nueva York.
‘Si no hubiera una disponibilidad casi ilimitada de armas, la mayoría de los conflictos armados bajo la agenda del Consejo tendrían más oportunidades de soluciones pacíficas. Mientras los actores en conflicto, especialmente aquellos grupos no estatales, mercenarios y criminales, mantengan su poderío militar y material, optarán por la vía de la fuerza por encima del diálogo, la política y la diplomacia.

‘Las situaciones en Myanmar, la República Democrática del Congo, Somalia o Yemen, por mencionar algunas, serían muy diferentes, si hubiera un mejor control del tráfico de armas transfronterizo’.
Remarcó que ha habido muchos esfuerzos desde las Naciones Unidas para fortalecer la cooperación y acción conjunta, que permitan prevenir y contrarrestar las prácticas ilegales en el mercado de armas pequeñas y ligeras, así como sus terribles consecuencias.
‘Sin embargo, nuestros esfuerzos han sido, debemos reconocerlo, insuficientes. Tenemos que hacer más. Debemos hacer más para disminuir el desvío y tráfico de armas y sus consecuencias negativas, en particular en países que se debaten con altos niveles de violencia criminal’.
Con información de Agencias
Foto: Twitter / Pixabay



































