El pueblo de de San José de Gracia, ubicado en el municipio de Marcos Castellanos, Michoacán, se convirtió en el escenario de la peor masacre registrada en lo que va del año y del sexenio de Andrés Manuel López Obrador, pues unas 17 personas fueron ejecutadas en la calle y a plena luz del día por un comando de sicarios que los sacó de un velorio.
Un video casero muestra la llegada supuestamente a un velatorio de dos furgonetas blancas. Aproximadamente una decena de personas están alineadas contra la fachada de una casa, como dispuestos, efectivamente, a enfrentarse a un pelotón de fusilamiento.

Y así sucede. Un grupo de hombres armados se van apostando frente a la casita y se oyen los disparos, efectuados con armas largas. Cuando la grabación, efectuada desde una casa colindante, vuelve a la masacre se ve algunos de los últimos cuerpos caer al suelo entre una nube de humo de pólvora. Y ya no hay nadie contra la pared, todos se han desplomado.
De acuerdo con las imágenes e información hasta ahora difundidas, al menos una veintena de sicarios cerraron las vialidades cercanas, con camionetas, a la calle donde cometerían esta masacre. Al estacionar sus vehículos, los hombres, algunos con uniformes tácticos y otros vestidos de civiles, descendieron y se posicionaron.
Parados, acostados boca abajo, caminando e hincados, pero todos con sus armas y la mira fija en los 17 civiles. En un video compartido en redes sociales, una familia graba desde la ventana y advierte la balacera instantes antes de que suceda. Además, le piden a una integrante que no salga para nada por el riesgo inminente.

Otro grupo llegó al domicilio donde se estaba llevando a cabo un velorio. Quienes estaban dentro fueron sacados a la calle y colocados en fila, con las manos en la cabeza, frente al portón. Con la incertidumbre sobre qué podría suceder, los sicarios investigaron los autos que estaban estacionados afuera del domicilio.
Posteriormente le dieron algunas indicaciones al grupo de civiles. De un momento a otro iniciaron los disparos con armas de calibres .9mm, 7.72, 5.56 y 45 mm, según los casquillos percutidos que la Fiscalía de Michoacán encontró en la escena.
Después de unos instantes, el ataque cesó y los sicarios escaparon del lugar, aunque las autoridades aseguraron una motocicleta y dos vehículos que tenían daños por disparo de arma de fuego; no obstante por el momento no se ha revelado a quién pertenecen.
Las autoridades estatales iniciaron un operativo en la calle donde sucedieron los hechos, así como en las zonas aledañas, como en la zona limítrofe con el estado de Jalisco, lugar en el que se orquestó una operación en conjunto con agentes de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y de la Guardia Nacional (GN).
El presidente Andrés Manuel López Obrador ha dicho este lunes en Palacio Nacional sobre el suceso que se continúa con la investigación de lo sucedido en el lugar donde se encontraron casquillos, manchas de sangre y bolsas con restos humanos, pero no cuerpos.

López Obrador declaró que ‘desea con toda su alma’ que no hayan sido fusiladas estas personas. En su habitual rueda de prensa, el Ejecutivo adelantó que en el transcurso de este día se dará a conocer más información.
‘El reporte que nos envió la Fiscalía de Michoacán es que no han encontrado cuerpos, sí hay evidencias de que hubo un enfrentamiento, hay casquillos, creo unos restos, pero no los cuerpos (…) ojalá y no sea cierto’, comentó.
Con información de Agencias
Foto: Twitter




































