No cede el delito

Entre el año pasado y el presente sólo tres delitos han ido a la baja en los 10 meses del 2019.

Según datos del Consejo Ciudadano de Seguridad y Justicia, el homicidio culposo -cuya mayoría es propiciado por los accidentes viales- ha caído 31 por ciento entre octubre 2018 y el 2019.

El robo a transportistas también cayó -lo cual es sin duda una buena noticia para quienes trasladan mercancías y quienes las esperan-, y lo hizo de una forma importante: 14.9%.

El robo a vehículo automotor también se redujo pero de manera mínima, 2.7%.

De ahí en fuera, todos los delitos crecieron. Todos.

Lesiones dolosas fue el que más se desbordó, al incrementarse 138.1% entre el año pasado y éste.

Acoso sexual creció 130.8%.

Robo de autopartes escaló 97.1%.

Y el feminicidio lo hizo 92.3%.

Grave, el saldo en todos los casos, pero me detengo en éste último.

Los feminicidios son dramáticos porque siempre representa la muerte de una hija o una madre.

En ambos casos, el trauma familiar es insospechado. Mayúsculo. En el primer caso, es toda una tragedia que no tiene forma de compensarse, pues además, la mayoría son cometidos por conocidos: parejas de las mujeres -en un número importante menores de edad que están embarazadas- y familiares que tienden a abusar de ellas.

En el caso de las madres que son ultimadas, el efecto en las familias es grave, porque en su mayoría se trata de asesinatos cometidos por sus parejas sentimentales: esposos o concubinos.

Los delitos entre octubre del año pasado y el de este año según el conteo de consejo pasaron de 26 a 50. Sí, casi se duplicaron.

Esto, pese a la declaratoria de la alerta de género que se esperaba ayudara a frenar este delito. No fue así.

O necesitamos más tiempo para cambiar esta realidad, o los protocolos no están funcionando o simplemente las acciones consideradas en el protocolo son insuficientes.

La llegada de la Guardia Nacional, las constantes visitas del presidente Andrés Manuel López Obrador a Puebla -quien vino el viernes pasado- y las estrategias del gobierno de Miguel Barbosa que inició el 1 de agosto deben dar frutos pronto para contener este flagelo que lastima, denigra, destruye el tejido familiar y social.

Gracias y nos leemos el martes.

Twitter: @erickbecerra1

Face: @erickbecerramx

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