La Organización Mundial de la Salud (OMS) advirtió sobre el impacto de los recortes de financiamiento de Estados Unidos en programas sanitarios globales, señalando que la falta de recursos afecta la lucha contra enfermedades como la malaria y la tuberculosis.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom, indicó que la reducción de fondos también pone en riesgo la salud materno-infantil y la preparación ante emergencias. Estos recortes amenazan con revertir décadas de avances en salud pública y debilitar la respuesta ante crisis sanitarias.
En Afganistán, la OMS alertó que la falta de financiamiento podría cerrar el 80% de los servicios sanitarios esenciales. Como consecuencia, millones de personas vulnerables, incluidas mujeres y niños, quedarían sin acceso a atención médica. Además, la suspensión de estos servicios podría agravar brotes de enfermedades como el sarampión y la polio, lo que llevaría al sistema sanitario del país al borde del colapso.

Los recortes también afectan la lucha contra el VIH y la malaria en más de 50 países. La reducción de la financiación al PEPFAR interrumpe tratamientos y pruebas de VIH, poniendo en riesgo millones de vidas. En el caso de la malaria, la falta de medicamentos y mosquiteros podría provocar un aumento de 15 millones de casos en un solo año, lo que representaría un grave retroceso en la salud global.
El director de la OMS instó a Estados Unidos a reconsiderar su decisión o, en su defecto, planear una transición ordenada, ya que la inversión en salud no solo salva vidas, sino que también fortalece la seguridad global. Asimismo, pidió a otros donantes y gobiernos afectados asumir mayor responsabilidad y advirtió que cada día sin apoyo significa más muertes evitables y un impacto negativo en la estabilidad mundial.
Con información de agencias
Foto de: @UNDP




































