El Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en la Cámara de Diputados, encabezado Rubén Moreira Valdez, calificó de ‘terrorismo fiscal’ la modificación que propone la Secretaría de Hacienda (SHCP) en la Miscelánea Fiscal 2022, la cual obligaría a las personas con 18 años cumplidos, a inscribirse en el Registro Federal de Contribuyentes (RFC).
Rubén Moreira subrayó que es ‘un tema sensible’ que a partir del primero de enero va a afectar a todos aquellos jóvenes que no tengan una vida productiva, que sean estudiantes sin ninguna remuneración económica, pero que estarán bajo la lupa fiscal.

‘Fiscalizarlos de esa manera es un acto de terrorismo, además de un acto de burocracia y un acto de sujetar al joven que llega a la Ciudad de México va a sentir sobre sí la lupa del SAT cuando va a pagar sus colegiaturas, sus inscripciones, sus libros, todo. No se está actuando como se dice, con confianza, se está actuando con desconfianza’.

Por su parte, la diputada federal del PRI, Blanca Alcalá Ruiz, manifestó que su bancada está a favor de que se amplíe la base de contribuyentes para ampliar la recaudación fiscal, siempre y cuando “no se esté simulando, ni afectando a quienes en este caso no están vinculados con una actividad productiva de manera permanente” como son los jóvenes de 18 años.
Al respecto, la legisladora poblana, adelantó, que la fracción tricolor está en contra de la reforma al artículo 27 del Código Fiscal de la Federación y no aprobarán ‘una estrategia simulada’.

Los congresistas, señalaron que los mayores de edad tendrían que explicar de dónde proceden los depósitos superiores a los 15 mil pesos que reciban en sus cuentas bancarias, de no hacerlo serían sujetos a multa.
‘Nos preocupa que a los jóvenes se les pueda imponer una multa entre 3 mil 800 pesos hasta 11 mil 600 pesos, aunque el propio ordenamiento no prevé la obligatoriedad para que los jóvenes tengan que pagar impuestos’, explicaron.
Expresaron que preocupa que el SAT pretenda iniciar un ‘acto de terrorismo fiscal’ en contra de los jóvenes de este país al obligarlos a registrar su RFC al cumplir su mayoría de edad.
Actualmente, detalló, el SAT estipula que, en el caso de los Contribuyentes con RFC, las ‘transferencias que realicen entre sus propias cuentas’ pueden ser objeto de fiscalización ya que dichas transferencias pueden ser consideradas como ingreso gravable para las personas físicas que las lleven cabo’, por lo que deben avisar que no se trata de un ingreso y presentar una serie de documentos.
De esta manera, argumentó, nada impide que una vez registrados los jóvenes, muchos de ellos aún no inician su vida laboral, puedan ser objeto de actos de fiscalización por parte del SAT, si reciben dinero o transferencias en sus cuentas; como es el caso, para el pago de sus estudios, por parte de sus padres o tutores.
Foto: Especial




































